Viernes, 3 de Febrero de 2012

La oposición catalana fustiga el pacto de apoyo mutuo CiU-PP

El PSC calificó la cita de la Moncloa como un revival del célebre pacto del Majestic de 1996

J. RAMÓN GONZÁLEZ CABEZAS ·03/02/2012 - 03:42h

Artur Mas y Mariano Rajoy.

La cita de Artur Mas en la Moncloa se ha resuelto con la ratificación oficial de la nueva alianza entre CiU y PP. La escenificación de la agenda catalana del president de la Generalitat en Madrid dio paso ayer en Barcelona a la consiguiente interpretación de la partitura catalana según el nuevo escenario creado por el pacto entre ambas fuerzas.

Con la excepción lógica del PP catalán, convertido definitivamente en el pilar de la estabilidad parlamentaria del Govern, el resto de grupos coincidieron en denunciar el balance de la cumbre Mas-Rajoy como un ritual de apoyo mutuo ante la crisis. La oposición cargó con dureza contra la irrelevancia e inconcreción de los resultados del encuentro, tras la copiosa munición de grueso calibre empleada por CiU en los últimos meses en su cerrada defensa del pacto fiscal y el cobro de las cuentas pendientes con el Estado.

La agenda convergente, sin embargo, intentó desviar ayer la presión hacia el PSC sobre el pacto fiscal. El partido se enfrenta al escenario de la eventual ascensión de Carme Chacón a la Secretaría General del PSOE en el congreso de Sevilla. El portavoz del Govern, Francesc Homs, y el del grupo parlamentario, Ramón Espalader, coincidieron ayer en hurgar en las divisiones internas en las filas del socialismo catalán y en emplazar al partido a sumarse a la mayoría soberanista articulada en torno a CiU con ICV y ERC.

Homs especuló ayer con la idea de que el PSC "mueva ficha" en esta dirección. "Nuestros interlocutores en el PSC no son la señora Carme Chacón", declaró el portavoz, quien subrayó que "la candidata catalana está en una carrera que no tiene nada que ver con los intereses directos del país"[Catalunya]. Homs se remitió al compromiso del PSC en su último congreso. "Yo me creo lo que acordaron: actuar de forma autónoma en términos políticos, y creo que encontrarán la manera de resituarse en el te-ma del pacto fiscal", añadió.

Un "pacto de sangre"

El PSC calificó la cita de la Moncloa como un revival del célebre pacto del Majestic de 1996 entre Jordi Pujol y José María Aznar, según su portavoz, Jaume Collboni. El diputado socialista denunció la "sumisión" de Artur Mas a un Gobierno que impulsa "contrarreformas" y medidas "recentralizadoras" y "regresivas". Joan Herrera (ICV) fue mucho más contundente y denunció un "pacto de sangre" para apoyarse mutuamente en la aplicación de los recortes. "De pacto fiscal, nada; de políticas neoliberales y de recortes, todo", afirmó el líder ecosocialista.