Viernes, 3 de Febrero de 2012

La OTAN adelanta un año su retirada de Afganistán

Morenés defiende que la misión continúe hasta 2014 pese a los anuncios de Francia y EEUU

DANIEL BASTEIRO ·03/02/2012 - 10:12h

Nadie en la OTAN habla de una estampida, sino de una retirada "ordenada y seria", en palabras de Thomas de Maizière, el ministro alemán de Defensa. La OTAN dejará Afganistán en 2014 y "no hay nada nuevo" al respecto, según el secretario general de la Alianza, Anders Fogh Rasmussen. Sin embargo, el primero aceptó que la Alianza reducirá "gradualmente las tropas" y el segundo anunció que ya en 2013 las tropas afganas tendrán el "liderazgo" de la misión. "Esperamos entregar las últimas provincias a las fuerzas afganas a mediados de 2013", añadió Rasmussen.

En realidad, la misión de la OTAN dejará de ser decisiva en el país un año antes de lo pactado hasta ahora. El calendario que ayer facilitó el secretario general coincide con los anuncios de retirada de EEUU y Francia. "Todos reconocemos que en 2013 habrá una evolución en la misión.

Los afganos tendrán el liderazgo en la seguridad, pero nosotros seguiremos allí" en una misión "de apoyo y entrenamiento", aseguró antes de la reunión Leon Panetta, el secretario de Defensa de EEUU, unas palabras matizadas luego por la Casa Blanca, que aseguró que lo avanzado por Panetta era sólo "una posibilidad". El presidente francés, Nicolas Sarkozy, ya había anunciado hace dos semanas el repliegue de sus 3.600 efectivos a finales de 2013, en vez de 2014.

El nuevo titular de Defensa español, Pedro Morenés, rechazó que España vaya a emular a Francia y defendió que "no responde a la realidad" decir que el fin de la misión "se va a adelantar o no se va a adelantar". Morenés fue más cauto sobre el repliegue y advirtió de que durante la "transición" puede "haber incidentes importantísimos que tenemos que atender con nuestras fuerzas armadas allí", insistió. Según la OTAN, los efectivos españoles desplegados ascienden a 1523. La aceleración del repliegue responde, según diversos analistas, a las malas relaciones de EEUU con Hamid Karzai, el presidente afgano, al elevado número de bajas aliadas y a la reducción del gasto militar.