Miércoles, 1 de Febrero de 2012

Rusia resiste a las presiones para aprobar una resolución contra Al Asad

EFE ·01/02/2012 - 09:19h

EFE - El presidente ruso Dmitri Medvédev (d), brindando con la patinadora Yekaterina Bobrova durante la audiencia en la que ha felicitado a los patinadores rusos que han obtenido medalla en los europeos de 2012, y que ha tenido lugar hoy en Gorki, a las afueras de Moscú.

Rusia resiste a las presiones y hoy no se movió un ápice en su negativa a apoyar el proyecto de resolución de la ONU sobre Siria, presentado por Marruecos y respaldado por los países occidentales.

Así lo recalcaron el viceministro ruso de Asuntos Exteriores, Guennadi Gatílov, y los embajadores de Moscú ante la Unión Europea (UE) y la ONU, Vladímir Chizhov y Vitali Churkin, respectivamente.

"No permitiremos que un texto (de resolución) que consideremos erróneo y que derive en el agravamiento del conflicto sea aprobado. Lo digo de manera honesta e inequívoca", apuntó Churkin, citado por las agencias rusas.

En caso de que la actual propuesta llegue a la votación, "votaremos en contra si el texto es inaceptable", sentenció.

Gatílov y Chizov, por su parte, subrayaron que el motivo de su rechazo a la propuesta obedece a que el texto presentado por Rabat no excluye una intervención militar exterior.

"A día de hoy, el texto marroquí es inaceptable para nosotros, ya que mantiene los postulados que permiten imponer sanciones y que, a su vez, podrían ser interpretados como una puerta abierta para el uso de la fuerza", sentenció Gatílov.

El viceministro aseguró, además, que no habrá votación de la resolución en los próximos días.

Desde el comienzo de la crisis entre el Gobierno sirio de Bachar al Asad y la oposición armada, Rusia ha insistido en que de ninguna manera permitirá que el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas adopte cualquier medida que deje la puerta abierta a la repetición del escenario libio.

En numerosas ocasiones, tanto durante la guerra en Libia como tras su conclusión con la muerte del dictador Muamar el Gadafi, Moscú ha reiterado que Occidente aprovechó la resolución aprobada entonces por el Consejo de Seguridad para derribar un régimen que, según los rusos, no convenía a sus intereses estratégicos.

La diplomacia rusa no ha dejado de trazar paralelismos entre la actual postura de las potencias occidentales sobre el conflicto sirio con la que derivó en una sangrienta guerra por el poder en Libia.

El embajador ruso ante la ONU, además, criticó hoy a algunos de sus "socios" en el organismo internacional por tergiversar la postura de Moscú, aunque no precisó a qué países se refería.

"Digamos que nos ofrecen hacer alguna reunión y después van a sus periodistas y les dicen que Rusia y China están en contra. (...) Que no hablen por nosotros", se quejó Churkin.

El viceministro de Exteriores, por otra parte, calificó el informe presentado en Nueva York ante el Consejo de Seguridad por la misión de observadores de la Liga Árabe como una demostración de que la postura rusa sobre Siria es la adecuada.

"Además de valorar las actuaciones del Gobierno sirio, (el informe) dice claramente que elementos armados en Siria atacan a las fuerzas del orden y los ciudadanos pacíficos", recalcó Gatílov.

Las palabras del vicecanciller ruso reflejan otro argumento central de la postura de Moscú, que al igual que Damasco insiste en que la violencia que desgarra desde hace meses al país es también imputable a la oposición siria.

En la misma línea de Gatílov se manifestó el embajador ruso ante la UE, quien no ve ninguna posibilidad de que el proyecto de resolución de la ONU de los países árabes y europeos sobre Siria salga adelante.

A pesar de todos los intentos de Moscú de impedir nuevas sanciones y presiones al régimen de Al Asad, la postura de Occidente y del mundo árabe es cada vez más tajante respecto a la necesidad de tomar cartas en el asunto.

El embajador estadounidense en Moscú, Michel McFaul, señaló hoy que no hay alternativa a la intervención de la ONU en el conflicto sirio.

"¿Qué alternativa? No hacer nada significa la continuación del derramamiento de sangre", sentenció el diplomático estadounidense.

Ayer, el ministro ruso de Asuntos Exteriores, Serguéi Lavrov, argumentó que Moscú no se dedica a "pedir a nadie que dimita", en alusión a la propuesta de resolución marroquí, que solicita al presidente sirio que delegue su poder en el vicepresidente y convoque elecciones.

"Si le exigen que se vaya y no se va, ¿qué se hace? ¿se llama a la aviación? ¿se bombardea? Esto ya lo hemos vivido y el Consejo de Seguridad nunca lo aprobará. Esto se lo garantizo", dijo Lavrov.

Aseguró que Rusia seguirá suministrando armamento a Damasco, como los aviones de instrucción de combate Yak-130, los sistemas lanzamisiles costeros "Bastión" y misiles de crucero antibuque "Yajont".

Arturo Escarda