Jueves, 26 de Enero de 2012

Niños buscan broncearse y usan menos protector a medida que crecen

Reuters ·26/01/2012 - 16:03h

Por Kerry Grens

Un relevamiento de las actitudes de los niños hacia el bronceado durante tres años revela que cuando pasan de la escuela primaria al secundario sienten cada vez más deseos de estar bronceados y usan menos protección solar.

"Especialmente a esa edad, y en general, hay muchos factores que promueven el bronceado", opinó el autor principal, Stephen Dusza, investigador del Centro Oncológico Memorial Sloan-Kettering, de Nueva York.

Con su equipo, según explicó, esperaba detectar una reducción del uso del protector solar en la adolescencia, "pero me sorprendió su magnitud, que fue del 50 por ciento".

El equipo entrevistó a 360 estudiantes de quinto grado de Massachusetts sobre cuánto tiempo pasaban al sol, si utilizaban protección solar y qué pensaban del bronceado. A los tres años, les volvieron a hacer el mismo cuestionario.

Apenas uno de cada cuatro alumnos de octavo grado dijo que usaba protector solar si estaba más de seis horas al aire libre. Esto equivale a la mitad de la cantidad registrada cuando los niños estaban en quinto grado.

Cuatro de cada 10 participantes se exponían al sol para broncearse en octavo grado, comparado con dos de cada 10 en quinto grado.

Aunque los participantes pasaban cada vez más tiempo al aire libre para broncearse al acercarse a la adolescencia, la cantidad de quemados por el sol se mantuvo en el 50 por ciento.

Dusza no pudo explicar esa tendencia, pero apuntó a un cambio de la noción de quemadura solar o de las actividades al aire libre de los participantes mientras crecen.

La doctora Sophie Balk, pediatra del Hospital de Niños de Montefiore y profesora de pediatría clínica de la Facultad de Medicina Albert Einstein, consideró que el estudio "demuestra que muchos jóvenes no están protegiendo la piel".

Eso, aseguró Balk, es preocupante porque el daño solar a edades tempranas aumenta el riesgo futuro de desarrollar melanoma, el más fatal de los cánceres de piel.

"Los niños asocian el bronceado con un aspecto saludable, pero es justamente lo contrario. El bronceado es la respuesta del organismo a la exposición a la radiación UV" y, por lo tanto, revela un daño a la piel.

Usar protector solar es una forma de proteger la piel del sol. Otras incluyen el uso de prendas para cubrir el cuerpo, sombrero y anteojos de sol, además de reducir la exposición solar entre las 10 y 16 horas.

"Estar al aire libre es bueno para la salud, pero hay que hacerlo de manera inteligente", dijo Balk.

FUENTE: Pediatrics, online 23 de enero del 2012