Jueves, 26 de Enero de 2012

Riesgo de cáncer por arsénico se mantiene alto décadas más tarde: estudio chileno

Reuters ·26/01/2012 - 15:54h

Por Amy Norton

Las personas que en los años 50 y 60 estuvieron expuestas a elevados niveles de arsénico en el agua potable de Chile, todavía conservan un alto riesgo de desarrollar cáncer de vejiga, indica un nuevo estudio.

Esto muestra la importancia de seguir controlando a esa población, según sostuvo el autor principal, doctor Fernando Coz, profesor de urología de la Universidad de Los Andes, en Santiago, Chile.

El estudio, publicado en Journal of Urology, incluyó a los habitantes de la región de Antofagasta.

Allí, en los años 50 y 60, el agua potable se contaminó con arsénico, un elemento semimetálico de las rocas, el suelo, el agua y el aire. También lo liberan al ambiente las actividades industriales y puede estar en las pinturas, las tinturas y los fertilizantes. Está asociado con varios cánceres, como los de vejiga, hígado y pulmón.

En Antofagasta, a finales de la década de 1950, una combinación de factores provocó un aumento peligroso del arsénico en el agua potable: los niveles de arsénico naturalmente elevados del ambiente, la minería y los trabajos para transformar dos ríos en las fuentes principales de agua potable de la región.

Las concentraciones de arsénico legaron a los 800-900 mcg/L, mucho más que los 10 mcg/L que recomiendan la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos (EPA, por sus siglas en inglés).

El problema se detectó en 1971, lo que hizo que se instalaran las primeras plantas de tratamiento del agua de la zona. Los niveles de arsénico bajaron significativamente, aunque recién en 1990 alcanzaron los valores de la OMS (en ese momento eran algo más altos que los permitidos actualmente).

Aun así, dos décadas más tarde, el equipo de Coz determinó que la población de Antofagasta conserva altas tasas de cáncer de vejiga.

En el 2009, la población masculina registraba 16 casos por cada 100.000 hombres en Antofagasta y menos de seis por cada 100.000 en el resto de Chile. Lo mismo ocurría con las mujeres: 13,5 casos cada 100.000 en Antofagasta y 2,5 cada 100.000 en el resto del país.

"Nuestra observación demuestra que el cáncer de vejiga es muy común en la población que estuvo expuesta al arsénico durante la niñez" en los años 50 y 60, dijo Coz.

Además, el investigador indicó que la aparición de la enfermedad en esa población es más temprana, entre los 50 y 60 años, en lugar del rango etario habitual de entre 60 y 70 años.

El autor insistió en la necesidad de controlar regularmente a los habitantes de Antofagasta que estuvieron expuestos a elevados niveles de arsénico en la niñez. Y aclaró que los resultados se aplican sólo a la región chilena.

"No tenemos información sobre el riesgo de desarrollar cáncer con una exposición a niveles de arsénico más bajos", dijo.

Los especialistas estiman que unos 140 millones de personas en el mundo beben agua con niveles de arsénico que superan los 10 mcg/L. Se desconoce si los valores por debajo de ese umbral serían completamente "seguros".

FUENTE: Journal of Urology, online 16 de enero del 2012