Jueves, 26 de Enero de 2012

Detienen a fundador de empresa de implantes mamarios PIP en Francia

Reuters ·26/01/2012 - 14:51h

Por Jean-François Rosnoblet

La policía arrestó el jueves a Jean-Claude Mas, el fundador de la compañía francesa en el corazón de un escándalo sanitario internacional por la venta de implantes mamarios de mala calidad, y podría ser acusado de homicidio, dijo el fiscal de la ciudad de Marsella.

En el primer arresto desde que el escándalo iniciado hace dos años llegó a los titulares de la prensa mundial en diciembre pasado, Mas y otro ejecutivo de la ya inexistente compañía Poly Implant Prothese (PIP) fueron detenidos en sus hogares en el sur de Francia.

Si son acusados de homicidio involuntario y lesiones, ambos podrían enfrentar condenas más largas de las que ya corren riesgo de padecer en un caso paralelo por fraude que llegaría a los tribunales en octubre.

Las autoridades francesas han sido criticadas por su lentitud en la reacción a un caso que ha expandido el temor entre decenas de miles de mujeres portadoras de prótesis mamarias de PIP.

Los inspectores franceses ordenaron el retiro del mercado de estos implantes en marzo del 2010, debido a preocupaciones relacionadas con su calidad.

Pero recién el mes pasado los funcionarios de París recomendaron la remoción quirúrgica de las prótesis, generando revuelo mundial en todas las personas con implantes de la firma, que llegó a ser la tercera proveedora más grande a nivel global.

Los abogados de las mujeres francesas que realizaron demandas por implantes de PIP recibieron con beneplácito la noticia de los arrestos y dijeron que no había forma de que Mas, de 72 años, escape de la justicia.

El fundador de PIP había dicho que las mujeres que efectuaron demandas sobre sus implantes sólo buscaban dinero.

"Esto es un alivio para las víctimas", dijo Laurent Gaudon, cuyas clientes están demandando por fraude a PIP y a los cirujanos que usaron sus productos.

"Es la sensación de que la justicia está avanzando y que no serán olvidadas. Es la tranquilidad de que los culpables finalmente serán responsabilizados", agregó.

Mas y el ex presidente ejecutivo de PIP Claude Couty aún estaban siendo interrogados en sus hogares al mediodía, mientras la policía pesquisaba sus locaciones. Iban a ser trasladados más tarde a la ciudad de Marsella bajo custodia policial, a pedido del fiscal Jacques Dallest.

SILICONA DE MENOR CALIDAD

PIP disfrutó años de éxito con ventas internacionales, pero detrás de escena los empleados, y el mismo Mas, admitieron esconder de las agencias de certificación el hecho de que estaban usando silicona más barata, de tipo industrial, no aprobada para uso médico.

Los funcionarios de salud de Francia y otras partes del mundo destacaron que los productos de PIP no han demostrado tener relación con el cáncer, pero cirujanos informan que presentan mayores tasas de rotura.

Las respuestas al problema han variado entre las autoridades de los distintos países, y van desde recomendaciones de retiro masivo de las prótesis de la firma hasta el consejo de consultar más frecuentemente al médico para controlarlas.

Mas y Couty pueden quedar detenidos por 48 horas hasta que un juez decida si los acusa de homicidio involuntario y lesiones y, en ese caso, si continúan su detención o son liberados bajo fianza.

Mas, que vendió unos 300.000 implantes en todo el mundo, reconoció haber usado silicona no aprobada por las autoridades sanitarias, pero desestimó los temores de que eso implicaba un riesgo para la salud.

PIP cerró sus puertas en marzo del 2010, luego de que reguladores franceses descubrieran que estaba usando gel de silicona no autorizado y retiraran los implantes del mercado.

En diciembre del 2011, el Gobierno de Francia aconsejó a las mujeres con prótesis de PIP que se las extraigan y dijo que incluso pagaría las operaciones en el país, lo que generó alarma en todo el mundo.

París está reclamando a la Unión Europea regulaciones más estrictas sobre los dispositivos médicos luego de este escándalo, con el argumento de que sus proveedores deberían portar los mismos tipos de autorizaciones que las firmas que fabrican medicamentos de venta bajo receta.