Miércoles, 25 de Enero de 2012

Catalunya afronta otro año de recortes

Sanidad y Bienestar sufrirán los efectos de la reducción

DANI CORDERO ·25/01/2012 - 05:35h

Pancarta contra los recortes en sanidad. m. Ángeles Torres

El Estado del bienestar catalán vivirá este año su segundo año de ajustes. Los consellers de Salud y de Bienestar Social y Familia enseñaron ayer en el Parlament parte de la letra pequeña de sus respectivos presupuestos, que tendrán en conjunto 450 millones de euros menos.

Tanto el titular de Sanidad, Boi Ruiz, como el de Bienestar, Josep Lluís Cleries, tuvieron que admitir el recorte, aunque será de menor cuantía al aplicado el año pasado. Y todos los partidos, con la única excepción del Partido Popular, dieron la espalda a los números presentados.

Salud plantea un recorte de recursos del 4,7% (alrededor de 432 millones menos). Por su parte, las cuentas de Bienestarreflejan una caída del 1%. Pero ambos departamentos deberán estrenar nuevas fórmulas de financiación para aliviar sus carencias financieras.

La Conselleria de Salud tiene previsto ingresar alrededor de cien millones de euros gracias a la implantación del copago farmacéutico, que CiU aún negocia con el resto de partidos, aunque ya está consensuado que las exenciones se determinen sólo por condiciones "económicas". Finalmente no se tendrán en cuenta los enfermos crónicos, ni los parados, y tampoco los pensionistas. Lo único que contará será el criterio de renta.

Otra novedad conocida ayer es que las farmacias no se quedarán con un porcentaje por la gestión y la administración de la medida, en contra de lo afirmado inicialmente el conseller de Economía y Conocimiento, Andreu Mas-Colell.

El patio no será mejor en Bienestar Social. Josep Lluís Cleries mantiene la guerra con el Estado para que refuerce su participación en la financiación de los servicios a la dependencia, que por ley debía ser el 50% y que en la práctica no supera el 23,8% del total. Un 67% de los 1.085 millones de euros que se dedican a Catalunya los pone la Generalitat y eso, según Cleries, quita recursos que podrían destinarse a otras partidas.