Lunes, 23 de Enero de 2012

ENFOQUE-Científicos develarán secreto medicina tradicional China

Reuters ·23/01/2012 - 13:00h

Por Tan Ee Lyn y Donny Kwok

Las leyendas chinas han exaltado largamente los beneficios de la Tian Shan Xue Lian, una rara flor blanca que se encuentra en las montañas nevadas y que es venerada como la panacea, un elixir tan poderoso que supuestamente puede resucitar a los muertos.

En los laboratorios de Shanghái y Hong Kong, los científicos analizan esta planta, una arrugada flor del tamaño de un aguacate, de la que esperan desarrollar una nueva medicina para tratar latidos cardíacos irregulares o fibrilación atrial, una enfermedad que eleva el riesgo de accidente cerebrovascular.

raíces y hierbas que han sido utilizadas por miles de años - para encontrar y reproducir los ingredientes activos que puedan ser convertidos en medicamentos y ser fácilmente fabricados y consumidos.

Pero a diferencia de muchos fabricantes de medicamentos chinos que ya venden TCM en polvos y cápsulas, los científicos darán un paso más adelante al someter estos medicamentos experimentales a rigurosas pruebas clínicas para que tengan una mayor aceptación a nivel global.

"Esta flor ha sido usada durante miles de años en Xinjiang, en el Tíbet y en India para tratar una serie de enfermedades (...) para los chinos, fue utilizada para el 'latido cardíaco desordenado'", dijo Li Guirong, profesor de cardiología en la Universidad de Hong Kong.

"He trabajado durante ocho años en esto. Nuestra meta es volver a la normalidad un ritmo cardíaco irregular (...) con un medicamento que tiene muy pocos efectos secundarios", explicó.

Mientras Pekín cambia su motor de crecimiento a industrias más limpias y compromete 1.700 billones de dólares por los próximos cinco años para impulsarlas, los científicos chinos están recibiendo un apoyo gubernamental sin precedentes para desarrollar mejores fármacos y herramientas que diagnostiquen enfermedades crónicas como afecciones al corazón y cáncer.

Respaldados por fondos del Gobierno, Li y sus colegas en el Instituto de Materia Médica de Shanghai, comenzaron a estudiar hace ocho años la Tian Shan Xue Lian, o Herba Saussureae Involucratae, que crece a 3.000 metros sobre el nivel del mar en la sierra tibetana.

Extrajeron el ingrediente clave, acacetin, creando su gemelo sintético y tuvieron éxito en los experimentos en perros con fibrilación atrial.

Ahora están refinando el compuesto y esperan empezar con ensayos en humanos dentro de tres junto con China National Pharmaceutical Group Corp, matriz del mayor distribuidor de fármacos del país: Sinopharm Group Co Ltd.

"Recibimos una patente para el compuesto (acacetin) y espero convertirlo en un medicamento junto con Sinopharm. Esperamos introducirlo eventualmente en el mercado chino e internacional", dijo Li.

Aunque la medicina tradicional china ha sido utilizada por miles de años, es mucho menos aceptada y entendida fuera del país. Al someter los compuestos derivados de la TCM a ensayos clínicos, los expertos esperan probar su eficacia y venderlos en los mercados extranjeros.

UN BUEN NEGOCIO

Coincidiendo con el empuje de China para modernizar su sector interno de medicamentos, las farmacéuticas occidentales están incursionando en el país para mantener los márgenes en medio de una caída de patentes y de ingresos en los mercados.

Sólo en los últimos dos meses, Merck & Co Inc, Pfizer Inc y Astrazeneca Plc, anunciaron ambiciosos planes de investigación con las compañías chinas para diseñar nuevas drogas para pacientes chinos y también dieron a conocer planes de expandir su red de distribución.

La razón es simple: el mercado de prescripciones de China, que se espera sea el segundo más grande del mundo en el 2020, estará valuado en más de 110.000 millones de dólares para el 2015, desde unos 50.000 millones de dólares registrados en el 2010, según varias investigaciones de industrias.

Algunos expertos en el país dicen que gran parte de los recursos están siendo dirigidos silenciosamente a la investigación de la medicina tradicional y que los fármacos más efectivos finalmente estarán entre las medicinas más recetadas del mundo.

En los últimos dos años, el Gobierno asignó 6.700 millones de yuanes (1.060 millones de dólares) para apoyar a las compañías biotecnológicas y a la búsqueda de nuevos medicamentos.

Aparte de Sinopharm, cuyo objetivo es competir a nivel mundial con fármacos de calidad, otros notables productores son Yunnan Baiyao Group Co Ltd, que fabrica un polvo que detiene hemorragias, Zhangzhou Pientzehuang Pharmaceutical Co Ltd y Jiangsu Hengruli Medicine Co Ltd, todos dispuestos a poner más recursos en los próximos cinco años.

Beijing Tongrentang Co Ltd se focalizará en el desarrollo de productos usando extraños ingredientes naturales que tienen fuertes cualidades medicinales, mientras China Shineway Pharmaceutical Group Ltd le dará prioridad a las medicinas patentadas y protegidas por el Estado.

que trabaja con elementos de la medicina tradicional para encontrar el componente activo - fue impulsado gracias a uno de sus exponentes más conocidos: el fármaco Artemisinina que combate la malaria.

La artemisinina es un derivado del arbusto del ajenjo dulce que ha sido utilizado por miles de años para tratar la malaria. Un proyecto del Ejército chino en la década de 1960 consiguió aislar el compuesto activo y desde ese momento se ha convertido en la mejor defensa contra la enfermedad.

"Veremos un nuevo equilibrio lejos de lo que era un exclusivo enfoque en fármacos químicos occidentalos para incluir más medicinas tradicionales chinas", dijo Jason Mann, analista de productos farmacéuticos y bienestar con Barclays Capital en Hong Kong.

"El Gobierno chino está apoyando la medicina tradicional. Es una herencia clave, algo de lo que debemos estar orgullosos. Cinco mil años de historia no pueden estar totalmente equivocados. Es algo pragmático. Estas son enfermedades costosas y complejas. Cualquier enfoque que tomes para mantener a los pacientes sanos y fuera de los hospitales será bueno", agregó.

(1 dólar = 6,3178 yuanes chinos)