Viernes, 20 de Enero de 2012

Cavaco dice que los líderes europeos se dejan "chantajear" por las agencias

EFE ·20/01/2012 - 19:22h

EFE - El presidente de Portugal, Anibal Cavaco Silva, brinda una conferencia de prensa en el marco del cierre de la XXI Cumbre Iberoamericana de Presidentes y Jefes de Gobierno, que se desarrolla en el Complejo CONMEBOL de Asunción (Paraguay). EFE/Archivo

El presidente de Portugal, Aníbal Cavaco Silva, considera que los líderes europeos se dejan "condicionar" por las agencias de calificación de riesgo e incluso les aceptan cierto "chantaje" político.

Cavaco reaccionó de este modo al reciente recorte de la agencia Standard & Poor's a la nota de solvencia de varios países europeos, entre ellos Portugal, cuya deuda soberana fue colocada en un nivel de "bono basura".

"Los dirigentes europeos y las instancias europeas, cuando surgen evaluaciones de las agencias de 'rating', hablan, se quejan, comentan, dicen que van a hacer esto y van a hacer aquello, pero hasta el momento no se vio casi nada", declaró el jefe de Estado a los periodistas en Oporto.

Cavaco, histórico dirigente conservador del gobernante Partido Social Demócrata (PSD), se declaro "sorprendido que 27 jefes de Estado y de Gobierno se dejen condicionar políticamente por agencias de 'rating' y acepten incluso cierto chantaje de naturaleza política hecho por esas agencias".

"Ahí está mi sorpresa -subrayó el presidente luso-, no está en la actuación de las agencias de 'rating'. Sobre ellas, pienso que ya no vale la pena hacer cualquier cometario".

Según el jefe de Estado, este "no es un problema portugués, es un problema claramente europeo".

El primer ministro luso, Pedro Passos Coelho, también criticó a Standard & Poor's y censuró su metodología empleada para recortar la nota de Portugal por "el impacto negativo del empeoramiento de los problemas políticos, financieros y monetarios en la zona euro".

Según la agencia, ese entorno afecta las perspectivas del ya "desafiante" reajuste financiero portugués.

Con ese descenso de nivel, la deuda soberana lusa ya está considerada por las tres principales agencias de notación como "bono basura", tras los recortes que aplicaron en 2011 las calificadoras Moody's y Fitch.