Miércoles, 18 de Enero de 2012

La ONT exige un cambio legal que evite donaciones irregulares

Matesanz apuesta por una normativa "más restrictiva" que frene la actividad de entidades privadas como la fundación alemana DKMS, que recluta donantes españoles de médula con ánimo de lucro

ANTONIO GONZÁLEZ ·18/01/2012 - 05:06h

Campaña de donación de DKMS en una universidad estadounidense.

Un día después de alertar de las actividades de la Fundación alemana DKMS, que aterrizó el pasado mes de octubre en España para reclutar donantes de médula ósea siguiendo métodos "ilegales", la Organización Nacional de Trasplantes (ONT) reclamó ayer que se apruebe un marco legal "más restrictivo" que mantenga a salvo al modelo español de trasplantes e impida las actividades de DKMS.

Esta entidad, financiada por la multinacional de la cosmética Coty, inició en el pasado mes de octubre el reclutamiento de donantes de médula ósea españoles para incorporarlos al registro que mantiene en Alemania, donde DKMS es una empresa que funciona con ánimo de lucro y factura 14.500 euros por cada médula que proporciona a pacientes de países de todo el mundo. El trasplante de sangre de médula ósea, muy rica en células madre, es un procedimiento médico utilizado para combatir enfermedades como la leucemia o el linfoma.

El reconocimiento vía decreto de un registro único evitaría el problema

Según explicó ayer Matesanz, para cerrar el paso a DKMS sería suficiente con aprobar un decreto que reconociera que en España sólo hay un único registro de donantes de médula que engloba a los de las comunidades autónomas y está coordinado por la ONT. El decreto también tendría que contemplar la facultad de la ONT de delegar la coordinación del registro en otra entidad, en este caso la Fundación Josep Carreras, que ya gestiona desde 1994 el Registro oficial de Donantes de Médula Ósea en España (REDMO) de común acuerdo con el Gobierno y las autonomías .

De esta forma se adoptaría una regulación similar a la francesa, donde DKMS no ha podido implantarse, y se evitaría el supuesto vacío legal al que se acoge DKMS para tratar de implantarse en España: que no hay ninguna norma que especifique que no puede haber un segundo registro tras el REDMO.

Como una prolongación

La organización no cree que nadie ponga problemas al cambio legal

No obstante, tal como explica Matesanz, el REDMO, pese a estar gestionado por una fundación, trabaja en realidad "como una prolongación" del Ministerio de Sanidad en virtud del convenio marco suscrito por ambas entidades en 1994, que fue seguido por 17 acuerdos con cada una de las autonomías. De este modo, el REDMO funciona a todos los efectos como un registro único oficial, y la nueva norma, que complementaría a un decreto anterior de 2006, vendría a reconocer de forma explícita esta condición.

Matesanz indicó ayer que propondrá a las comunidades y al Ministerio esta modificación y consideró que, al tratarse de un "asunto técnico", no supondrá mayores problemas, máxime cuando "todo el mundo está de acuerdo en la filosofía" al margen de ideologías políticas. Así, desde Andalucía, donde gobierna el PSOE, el coordinador autonómico de trasplantes, Manuel Alonso, expresó ayer su "apoyo incondicional" a la ONT y al Ministerio sobre este tema, informa Europa Press. Por su parte, el director de la ONT no ha consultado aún de forma específica sobre la propuesta de cambio legal a la ministra Ana Mato, aunque recordó que la nueva titular de Sanidad ha expresado a la ONT su confianza "en todo lo que hace".

De hecho, en una nota oficial remitida ayer con el membrete del Ministerio, la propia ONT y la Fundación Josep Carreras insistieron en la "ilegalidad" de las actuaciones de DKMS en España. La ONT y la Fundación Carreras, que mantuvieron una reunión el lunes para tratar sobre este tema, dejaron claro que la entidad alemana "no dispone ni de las autorizaciones legalmente exigibles ni de los convenios y acuerdos de colaboración que habilitan para realizar funciones que son competencia del Sistema Nacional de Salud".

DKMS afirma que la donación de médula en España está "algo retrasada"

Manteniendo el pulso

Por su parte, DKMS reiteró a través de uno de sus fundadores, Gerhard Ehninger, que no ha vulnerado ninguna ley española. La fundación alemana negó también que pida pagos exagerados por sus servicios, aunque las diferencias de las tarifas que cobra por gestionar y proporcionar las médulas óseas (14.500 euros, según consta en el Registro alemán de médula) distan mucho de los 9.000 euros que, en concepto de gastos, pide el REDMO a los países que necesitan una de las médulas del registro público español.

"Todos los españoles que quieren ser registrados como potenciales donantes han sido admitidos en el banco de datos de la DKMS", indicó ayer a Efe Gerhard Ehninger. De hecho, la empresa ya cuenta con un fichero con 1.204 ciudadanos españoles, sobre todo de Avilés (Asturias), donde el 16 de octubre desarrolló una campaña en torno al caso de un paciente asturiano con leucemia que espera una médula en un hospital alemán. De hecho, hacer campañas de donación en torno a un donante concreto tampoco está permitido en España, según la ONT.

La entidad alemana cobra 14.500 euros por cada médula que proporciona

Según el responsable de DKMS, su organización se decidió a actuar en España ante la evidencia de que, pese al buen funcionamiento de los trasplantes de órganos sólidos, el sistema de donaciones de médula en este país está "algo retrasado". Matesanz, que admite que España ha puesto el acento en el almacenamiento de cordones umbilicales como fuente preferente de células madre de la sangre los registros españoles acumulan el 10% de todos los cordones del mundo, responde a DKMS, no sin cierta sorna: "Nos vienen a salvar sin que nosotros hayamos pedido que nos salven".

Ehninger, que es catedrático de Medicina Clínica en la Universidad de Dresde (Alemania), indicó asimismo que su organización está determinada a seguir trabajando en España y que recurrirá a la Justicia, si es preciso, para defender sus intereses. De hecho, según confirmaron el lunes a Público fuentes de la empresa alemana, DKMS ya ha presentado un recurso contencioso-administrativo contra la ONT ante el Tribunal Superior de Justicia de Madrid al entender que el organismo que dirige Rafael Matesanz ha hecho pública "información errónea" que puede dañar su imagen y ha tratado de "obstaculizar" sus actividades.

Matesanz, sin embargo, reitera que la fundación alemana está lanzando campañas sobre promoción de la donación con "mensajes de salud pública que son competencia de las autoridades sanitarias de las comunidades".

Por otro lado, la ONT man-tendrá reuniones con el entorno de los deportistas de élite que, ajenos a la problemática suscitada con DKMS, participan de buena fe en las campañas de captación de donantes organizadas por la fundación alemana, como es el caso de los futbolistas Cristiano Ronaldo o Iker Casillas y del jugador de baloncesto Juan Carlos Navarro. Así, hoy mismo responsables de este organismo sanitario mantendrán un encuentro con responsables de la Fundación Real Madrid para explicarles la situación.