Lunes, 16 de Enero de 2012

El riesgo cardíaco en las maratones es bajo, pero está en aumento

Reuters ·16/01/2012 - 17:29h

Por Gene Emery

Un análisis de casi 11 millones de registros revela que el riesgo de tener un paro cardíaco durante una maratón o media maratón es bajo, pero creció en la última década.

Esto sugiere que los corredores y sus médicos deberían recordar que las cardiopatías también afectan a los corredores, según opinó el coautor, doctor Aaron Baggish, del Hospital General de Massachusetts.

"Correr es una de las mejores herramientas para cuidar la salud y reducir el riesgo de enfermar. Pero no es 100 por ciento protector. Los que tienen problemas son los que nacen o desarrollan enfermedad cardíaca asociada con el envejecimiento", dijo.

En New England Journal of Medicine, los autores explican que los hombres tienen más riesgo que las mujeres y los maratonistas, más que los participantes de medias maratones. Las principales causas son el corazón agrandado y las obstrucciones arteriales.

En Estados Unidos, la participación en las carreras de larga distancia se duplicó en la última década. En el 2010, se registraron 2 millones de corredores.

Los resultados surgen de una base de datos con 10,9 millones de inscripciones a las maratones (42 km) y las medias maratones (21 km) que se realizaron en este país entre enero del 2000 y mayo del 2010.

En total, 59 participantes tuvieron un paro cardíaco (42 fatales) durante las carreras o en la hora posterior a la llegada a la meta.

Esto se traduce en que uno de cada 184.000 corredores puede tener un paro cardíaco durante o después de una carrera. Uno de cada 259.000 corredores puede sufrir muerte súbita, lo que para los autores es "un bajo riesgo".

Esos resultados se comparan con una muerte anual por cada 43.770 atletas universitarios y una por cada 7.620 personas de mediana edad y apariencia saludable que salen a trotar.

La edad promedio para el paro cardíaco fue de 42 años, más/menos 13 años. Los casos fatales ocurrieron en los corredores más jóvenes y los que no recibieron resucitación cardiopulmonar (RCP) inmediatamente.

"Demostramos que uno de los determinantes clave de la supervivencia después de un paro cardíaco es recibir o no RCP inmediatamente de la persona que esté más cerca", dijo Baggish.

Por lo tanto, antes de la maratón de Boston en abril del 2012, "vamos a realizar el primer curso de RCP para que los corredores aprendan cómo realizar las maniobras de reanimación".

El equipo también halló que los paros cardíacos en los hombres se triplicaron durante la última década: de 7,1 por millón de inscripciones en los primeros cinco años, crecieron a 20,3.

¿El motivo? "Cambió considerablemente la demografía de la participación masculina en las maratones de los últimos 10 años", explicó Baggish.

"Antes, sólo participaban los atletas bien entrenados. Ahora, lo hacen hombres mayores, que eran sedentarios, con factores de riesgo cardiovascular y otros problemas. Son ellos los que quizás explicarían ese aumento del riesgo", señaló.

Los médicos deberían controlar a los corredores de 50 años, que entrenan 15 km por día, para determinar si tienen algunos factores de riesgo de sus contemporáneos sedentarios.

FUENTE: New England Journal of Medicine, 12 de enero del 2012