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Domingo, 15 de Enero de 2012

Asad proclama una amnistía en Siria

La oposición recuerda los miles de detenidos sin juicio

EUGENIO GARCÍA GASCÓN ·15/01/2012 - 10:03h

El presidente sirio, Bashar al Asad, promulgó un decreto mediante el que concede una amnistía general a quienes hayan cometido delitos durante los diez meses que han transcurrido desde que se iniciaron las protestas contra el régimen el pasado 15 de marzo y que podría beneficiar a millares de detenidos y soldados desertores.

El decreto perdona a los desertores siempre y cuando depongan su actitud y se entreguen a las autoridades antes de que finalice enero. Fuentes de la oposición estiman que en la actualidad hay entre 15.000 y 30.000 militares que han desertado para integrarse en el rebelde Ejército Sirio Libre (ESL), que opera en casi todas las provincias llevando a cabo ataques puntuales contra unidades del Ejército regular.

La agencia oficial SANA dice que la amnistía "incluye la violación de la ley de manifestaciones pacíficas y los delitos de posesión no autorizada de armas y municiones y de deserción interior y exterior", es decir, tanto de aquellos militares que han permanecido en el país como los que se han marchado al extranjero, principalmente a Turquía y Líbano.

El ministro de Justicia, Tayssir Qalla Awwad, afirmó que el decreto también beneficia "a quienes han dañado el prestigio del Estado" provocando "confrontaciones racistas o confesionales" y han intentado "modificar la Constitución por vías ilegítimas", así como a aquellos delitos de "adhesión a asociaciones clandestinas".

Escepticismo

Aunque a primera vista es más generoso que otros precedentes, parece muy difícil que el decreto vaya a acabar con las protestas que tienen lugar a diario en distintas poblaciones del país y que han conducido a la detención de 14.000 personas según la ONU, aunque el número de detenidos es muy superior según fuentes de la oposición. También parece muy difícil que muchos desertores vayan a entregarse a las autoridades para acogerse a la amnistía.

Miembros de la oposición en el exilio denunciaron que la amnistía carece de sentido porque la mayoría de los detenidos se encuentran encerrados en instalaciones policiales o militares secretas y no se les ha procesado por nada.

"El problema no es con aquellos a quienes se les ha juzgado o se les ha sentenciado y están en las cárceles, sino con los prisioneros que no sabemos dónde están o no sabemos nada de ellos", dijo Kamal Labwani, un ex preso político sirio que está en Jordania.

Por su parte, el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, que este domingo visitó Líbano, lanzó una nueva advertencia dirigida personalmente contra Al Asad: "Para la violencia. Deja de matar a tu pueblo".