Viernes, 13 de Enero de 2012

Estudio asocia cloro de piscinas con daño pulmonar en nadadores

Reuters ·13/01/2012 - 15:09h

Por Lindsey Konkel

Los nadadores competitivos que entrenan en piscinas climatizadas con cloro sufrirían cambios pulmonares similares a los de personas con asma.

Un equipo de Francia y Canadá comparó tejido pulmonar y test respiratorios de 23 nadadores canadienses de unos 21 años con 10 personas con asma leve y 10 personas sanas, sin alergias, de la misma edad. Las muestras de tejido y las pruebas se tomaron fuera de la temporada de competencia.

El equipo de Valérie Bougault, de la Universidad Lille 2 de Salud y Derecho, en Francia, halló que el tejido pulmonar de los nadadores tenía casi seis veces más células inmunológicas asociadas con el asma y las alergias que las muestras del tejido de los participantes sanos y una cantidad similar a la del grupo asmático.

Los nadadores y los asmáticos también tenían cicatrices en el tejido pulmonar, a diferencia de los que no nadaban.

"Este estudio es el primero que revela evidencia directa del daño de las vías respiratorias asociado con la natación en piscinas con cloro", dijo Alfred Bernard, toxicólogo de la Universidad Católica de Lovaina, en Bruselas, Bélgica, quien no participó del estudio.

"No hay pruebas que sugieran que esos cambios provoquen asma en el largo plazo", indicó la doctora Sally Wenzel, neumonóloga de la University of Pittsburgh.

La inflamación del tejido pulmonar no estuvo asociada con los síntomas del asma, como la tos y las sibilancias, o con disnea durante la evaluación clínica para determinar la función pulmonar.

Además de la función desinfectante, el cloro reacciona con una gran cantidad de sustancias químicas del sudor humano, la orina y el cabello. Eso induce la formación de subproductos, algunos de los cuales son peligrosos para la salud humana.

Esos subproductos son muy volátiles y pueden evaporarse al aire de las piscinas, según explicó Ernest Blatchley, ingeniero ambiental y experto en química del agua de la Purdue University, en Indiana, Estados Unidos.

Los nadadores de elite inhalan grandes cantidades de esos derivados del cloro mientras realizan ejercicios extenuantes en la piscina.

La exposición a las sustancias del cloro en las piscinas cubiertas aumentaría la sensibilidad de los nadadores a los alérgenos, como la caspa de las mascotas, el polen y el polvo, según detalló Bernard.

De hecho, entre el 50 y el 65 por ciento de los nadadores competitivos son sensibles a los alérgenos comunes, comparado con entre el 29 y el 36 por ciento de las población general, precisó Bougault.

En el estudio publicado en Journal of Allergy and Clinical Immunology, 18 de los 23 nadadores tenía por lo menos una alergia. Mientras que la exposición a los alérgenos puede modificar el tejido pulmonar, "también detectamos cambios en el tejido de nadadores sin alergias", agregó.

Eso sugiere que la exposición a los derivados del cloro produciría daño pulmonar, concluyó Bougault, que integra los consejos asesores de varias empresas de la industria, como GlaxoSmithKline y MerckFrosst, que producen los fármacos para el asma Advair y Singulair.

Los autores no pueden asegurar que la exposición reiterada a las sustancias químicas de las piscinas dañe el tejido pulmonar.

Sin embargo, están seguros de que hay ciertas precauciones que se pueden tomar para reducir esa exposición, como evitar las piscinas con fuerte olor a cloro en el aire, señal de mal manejo de las sustancias químicas en el agua.

FUENTE: Journal of Allergy and Clinical Immunology, online 26 de diciembre del 2011