Viernes, 13 de Enero de 2012

Médicos deben ayudar a fumadores a dejar el cigarrillo: estudio

Reuters ·13/01/2012 - 13:54h

Por Amy Norton

Los médicos deberían ofrecerles a los fumadores ayuda para dejar de fumar sin esperar señales de que están preparados para abandonar la adicción.

Por ahora, las guías clínicas recomiendan preguntarles a los fumadores si quieren dejar de fumar. Luego, si el paciente está motivado, el médico debe ofrecerle ayuda.

Pero, según una revisión de la literatura, un equipo del Reino Unido descubrió que brindarle ayuda a todos los fumadores sería más efectivo.

En 13 ensayos clínicos, los autores hallaron que algunos fumadores por lo menos intentaban dejar de fumar tras recibir un consejo simple del médico: deberían abandonar la adicción por el bien de su salud.

Pero la asistencia real para hacerlo, como la orientación para modificar la conducta o la terapia de reemplazo de nicotina, dieron mejor resultado.

Según tres estudios, esa asistencia podría tentar a entre el 40 y el 60 por ciento de los fumadores a por lo menos tratar de dejar el cigarrillo. En los tres estudios se le ofrecía ayuda a los fumadores sin comprobar primero su "deseo de dejar de fumar", según publica el equipo en la revista Addiction.

Las guías de Estados Unidos y el Reino Unido aconsejan evaluar el deseo de los pacientes antes de ofrecerles asistencia. Eso sería posiblemente en parte por "sentido común", dijo el doctor Paul Aveyard, autor principal del nuevo estudio y profesor de la Universidad de Birmingham.

"A veces, las personas están listas para actuar sin haberlo pensado. Háganles una buena propuesta y la aceptarán", indicó.

Los resultados surgen de 13 estudios sobre varias formas de alentar a los fumadores para que dejen el hábito.

En algunos ensayos, los autores habían comparado la consejería con ninguna intervención. En general, un tercio de los fumadores que recibió esa orientación trató de dejar de fumar hasta un año después, comparado con el 24 por ciento de los fumadores sin orientación.

La mayoría volvió a fumar, pero el grupo que había utilizado la intervención era un 47 por ciento más propenso a abandonar la adicción.

Varios ensayos habían comparado "la asistencia" con un simple consejo. Esa asistencia incluía una conversación sobre las estrategias conductuales, como fijar una "fecha para dejar de fumar" y la terapia de reemplazo de la nicotina.

En general, los fumadores que habían recibido ayuda conductual fueron un 69 por ciento más propensos a abandonar el cigarrillo que el otro grupo: lo intentó más de la mitad, aunque sólo un 5 por ciento logró la abstinencia durante seis meses y un año.

El patrón se repitió con la terapia de reemplazo. Cuando los médicos la ofrecían, los fumadores eran un 39 por ciento más propensos a tratar de dejar de fumar que si se les daba un consejo.

Aunque sólo el 9 por ciento no fumó durante seis meses y un año, comparado con el 6 por ciento del grupo que había recibido el consejo, según cuatro ensayos. En tres, se había ofrecido terapia de reemplazo, independientemente del deseo de los participantes de dejar de fumar o no.

El equipo estima que si un 20 por ciento intenta dejar de fumar por su cuenta en los seis meses posteriores a la consulta médica, ofrecer la asistencia elevaría la cifra al 35 por ciento.

El Departamento de Salud y Servicios Humanos de Estados Unidos estima que un 36 por ciento de los fumadores del país tratan de abandonar el hábito cada año, pero que sólo el 3 por ciento lo logra durante seis meses o más.

FUENTE: Addiction, online 18 de diciembre del 2011