Viernes, 13 de Enero de 2012

Veranos más cálidos causan inviernos más fríos: científicos

Reuters ·13/01/2012 - 13:38h

Por David Fogarty

Veranos más calurosos en el Artico están perturbando patrones climáticos y provocando un clima invernal más duro en Estados Unidos y Europa, dijo un equipo de científicos en un estudio que podría mejorar las previsiones meteorológicas a largo plazo.

Tormentas de nieve y temperaturas extremadamente frías en los inviernos del 2009/2010 y 2010/2011 causaron un caos generalizado en los viajes en parte de Europa y Estados Unidos, lo que llevó a algunos a cuestionarse si el calentamiento global era real.

Judah Cohen, autor principal de un estudio publicado el viernes en la revista Environmental Research Letters, y su equipo concluyeron que había una clara tendencia de fuerte calentamiento en el Artico entre julio y septiembre.

Predicciones existentes también augurarían una tendencia al calentamiento también en invierno. Pero Cohen y su equipo descubrieron que ese no fue el caso en algunas regiones, en un hallazgo contrario a la intuición que tiene más que ver con la complejidad del sistema climático del mundo que con cualquier fallo en la ciencia del calentamiento global.

"Durante las últimas dos décadas, han existido en su lugar tendencias de enfriamiento a gran escala en amplias extensiones del este de Norteamérica y el norte de Eurasia. Nosotros argumentamos que esta tendencia no prevista probablemente no se deba sólo a la variabilidad interna", afirmaron los científicos en el estudio.

Usando datos de temperatura, precipitaciones, nieve y hielo, el equipo descubrió que el aumento de las temperaturas de verano en el Artico se tradujo en que la atmósfera podía contener más humedad, lo que llevó a un incremento en las nevadas en otoño en zonas de alta latitud.

Análisis de datos mostraron que la cobertura promedio de nieve en Eurasia había aumentado en las últimas dos décadas. Este aumento de la nieve a su vez ha llevado a un cambio en la Oscilación del Artico, el principal patrón de presión atmosférica que gobierna el clima de invierno en el extremo norte de ese hemisferio.

Cuando la oscilación está en una fase negativa, las células de alta presión sobre el Artico empujan aire más frío hacia latitudes medias, provocando temperaturas más frías a lo habitual y fuertes tormentas de nieve.

Una fase positiva tiende a traer un clima más templado en invierno, como es el caso en la actualidad en Estados Unidos y Europa.

El equipo dice que las tendencias frías en invierno no pueden explicarse del todo por la variabilidad natural del sistema climático y necesitan ser objeto de más estudios.

La investigación es uno de los últimos estudios que pone de relieve la complejidad del sistema climático y que los científicos siguen aprendiendo hasta qué punto la Humanidad y los factores naturales pueden influir en patrones a largo plazo.

En octubre del 2011, un estudio liderado por la Oficina Meteorológica de Gran Bretaña halló que una caída cíclica en la radiación solar podía provocar inviernos inusualmente fríos en partes de Norteamérica y Europa.