Jueves, 12 de Enero de 2012

Las grasas trans naturales no elevarían el colesterol "malo"

Reuters ·12/01/2012 - 18:05h

Por Amy Norton

Las grasas trans artificiales que abundaban en los alimentos procesados ganaron fama por sus efectos no deseados en el colesterol. Ahora un pequeño ensayo clínico sugiere que las grasas trans naturales no provocarían el mismo daño.

Cuando 61 mujeres saludables hicieron una dieta rica en grasas trans naturales durante cuatro semanas, un equipo no pudo detectar cambios en el colesterol "malo" o LDL de las mujeres. Sólo registró pequeñas modificaciones en el colesterol HDL o "bueno" en algunas participantes.

Desde que las empresas alimenticias empezaron a eliminar las grasas trans artificiales de sus productos, la variedad natural se transformó en nuestra fuente principal de esas grasas, según comentó Benoit Lamarche, profesor de ciencias de la alimentación y nutrición de la Universidad Laval, en Quebec, Canadá.

"La pregunta es: ¿eso es un problema? Este estudio sugiere que no", agregó Lamarche, autor principal del estudio.

Sin embargo, en las participantes con sobrepeso, el colesterol HDL disminuyó un 5 por ciento, aunque su nivel promedio se mantuvo en el rango recomendado.

Dado que el colesterol HDL es bueno para el corazón, esto, para Lamarche, sería una posible preocupación. Aunque aclaró: "No vemos los mismos efectos de las grasas trans industriales. Serían distintos, en especial sobre el colesterol LDL".

¿Eso quiere decir que las mujeres saludables y con peso normal pueden consumir toda la carne y la manteca que quieran? No, respondió Lamarche, cuyo estudio fue financiado por las asociaciones de tamberos de Canadá (Dairy Farmers of Canada) y de Australia (Dairy Australia), la Agencia de Agricultura y Agroalimentación de Canadá y la Comisión Canadiense de la Leche.

"Esto no modifica las guías alimentarias", agregó al recordar evitar las grasas trans y reducir el consumo de grasas saturadas.

Las grasas saturadas, que se encuentran en la carne y los lácteos, elevan el colesterol LDL. Pero, a diferencia de las grasas trans, no reducen el colesterol HDL.

La Asociación Estadounidense del Corazón recomienda que menos del 7 por ciento de las calorías diarias provengan de grasas saturadas (eso es 140 calorías de una dieta de 2.000 calorías por día).

Es difícil conocer exactamente cómo un nutriente podría afectar la salud en la vida real. En este estudio, el equipo de Lamarche utilizó una manteca enriquecida con grasas trans naturales para reforzar significativamente el consumo en cuatro semanas hasta simular el de ocho porciones de productos lácteos por día.

Durante otras cuatro semanas, las participantes consumieron una manteca "control" con un tercio de la cantidad de grasas trans. El resto de los elementos de la dieta (desde calorías hasta fibra y otros tipos de grasas) se mantuvieron sin cambios en las dos dietas.

Este tipo de estudios es importante para comprender los efectos de las grasas trans naturales, según opinó David J. Baer, investigador del Departamento de Agricultura de Estados Unidos y autor de un editorial sobre el nuevo trabajo.

Baer comentó que muy pocos estudios habían puesto a prueba los efectos en el corto plazo que podría tener el consumo de grasas trans naturales. Y dijo que esos estudios utilizaron distintas "dosis" de las grasas, diferentes enfoques para agregarlas a la dieta y distintos grupos.

Entonces por ahora, para Baer, "sería difícil sacar una conclusión" sobre los efectos de las grasas trans naturales.

FUENTE: American Journal of Clinical Nutrition, online 28 de diciembre del 2011