Miércoles, 11 de Enero de 2012

Nuevo hallazgo del Kepler confirma que planetas con dos soles no son raros

<strong>EFE</strong> ·11/01/2012 - 23:35h

EFE - Fotografía cedida por la NASA que muestra una ilustración artística de un minúsculo sistema planetario, llamado KOI-961, que alberga los tres más pequeños exoplanetas conocidos hasta el momento que orbitan una estrella diferente a nuestro sol.

Los científicos que analizan los datos del telescopio espacial Kepler anunciaron hoy que han descubierto dos nuevos sistemas planetarios con dos soles, por lo que consideran que este tipo de órbitas son comunes en nuestra galaxia.

En septiembre, los científicos confirmaron la existencia del primer planeta circumbinario (con dos estrellas), al que se han sumado hoy dos nuevos, bautizados como Kepler-34 B y Kepler-35 B, que tienen el tamaño de Saturno.

El trabajo fue presentado hoy en la reunión de la Sociedad Astronómica Americana en Austin (estado de Texas) por el profesor William Welsh, de la Universidad Estatal de San Diego, quien asegura en su estudio que los planetas con dos soles no son una rareza.

El planeta Kepler-34 B, a 4.900 millones de años luz, orbita dos estrellas de tamaño similar al del Sol, astros que a su vez giran alrededor entre sí cada 28 días, dando lugar a una compleja danza de esferas que se eclipsan y se entrecruzan.

Un caso similar sucede con el planeta Kepler-35 B que se encuentra, al igual que en el caso anterior en la constelación Cygnus, a una distancia de 5.400 años luz de la tierra.

Estos descubrimientos demuestran que las ideas de la ciencia ficción son posibles y que las imágenes como las del planeta Tatooine y sus dos soles del filme "Star Wars", de George Lucas, son posibles en algunos sistemas planetarios.

En septiembre, el telescopio espacial Kepler descubrió el primer planeta en un sistema binario con dos astros: el del Kepler-16 B.

Estos descubrimientos han sido posibles gracias a los instrumentos de medición del telescopio Kepler, que pueden observar simultáneamente los más mínimos cambios en el brillo de 160.000 estrellas.