Miércoles, 11 de Enero de 2012

Romney no logra desprenderse de sus rivales en las primarias

El resto de los candidatos republicanos apuestan por remontar el día 21 en Carolina del Sur

ISABEL PIQUER ·11/01/2012 - 22:14h

REUTERS - El candidato Romney celebra su victoria en las primarias de New Hampshire.-

La victoria de Mitt Romney en las primarias republicanas de New Hampshire no ha servido para esclarecer el panorama de la carrera hacia la nominación. Todos sus rivales han decidido seguir en la próxima etapa, Carolina del Sur, el día 21, un estado mucho más conservador, donde esperan recortar el margen de un favorito que sigue siendo impopular dentro de su propio partido.

Romney ganó con una ventaja confortable (39,3%) el pasado martes frente al que se ha convertido en su principal rival, el veterano (algunos dicen caduco) Newt Gingrich(9,4%). Gingrich ha liderado un ataque muy duro contra el exgobernador de Massa-chusetts, criticando su pasado empresarial al frente del fondo de inversiones Bain Capital durante los noventa.

Pese a ganar en New Hampshire, Romney sigue generando rechazo en su partido

La persistencia de estas candidaturas, si bien muestra el malestar del electorado conservador, también es una baza para Romney, al dividir el voto protesta. Romney tiene, además, un botín electoral de 56 millones de dólares, muy por delante de sus rivales.

Carolina del Sur es un estado conservador, donde el 60% de la población se identifica como evangélica, con una tasa de paro de 10%, algo superior a la media nacional, y con muchas bases militares. Uno de sus senadores es Jim DeMint, uno de los principales portavoces del Tea Party y que, por cierto, no se ha decantado todavía por ningún candidato. El tono de las primarias suele ser más duro en este estado, pero siempre ha dado el nombre del ganador.

Desde 1980, el candidato que ha ganado en Carolina del Sur ha conseguido la nominación. El hecho de que Romney sea mormón quizás le vaya a alimentar ciertas resistencias, pero, de momento, lidera los sondeos con algo más del 30%.

Desde 1980, el aspirante que gana en Carolina del Sur es el nominado

Ron Paul consiguió el segundo puesto en New Hamp-shire con 22,9% de los votos. Paul es el candidato más viejo (76 años), pero, pese a su veteranía, es el que más jóvenes atrae. Con su mensaje radicalmente antigubernamental "Hay que acabar con la Reserva Federal", decía recientemente en unos de sus mítines se ha granjeado el respaldo incon-dicional de sus seguidores.

"Me río cuando nos describen, a mí y a vosotros, como peligrosos", dijo Paul a sus simpatizantes el martes por la noche. "Dicen la verdad, porque somos un peligro para el orden establecido", clamó el representante de Texas.

Jon Hunstman, el exgobernador de Utah y exembajador de Barack Obama en China, que dejó de lado Iowa y decidió apostarlo todo en New Hampshire, se quedó en un modesto tercer puesto, con el 16,9% de los votos. Lo tendrá difícil en Carolina del Sur, donde su respaldo a las uniones homosexuales y el estar a favor de retirar las tropas de Afganistán no le granjearán muchos votos.

Rick Santorum, que dio la sorpresa en Iowa al quedar en segundo puesto con tan sólo ocho votos de diferencia respecto a Romney, sólo obtuvo el 9,4% de los votos, pese a haber surcado el estado de punta a punta.

En Carolina, contará con el apoyo de Foster Friess, un multimillonario de Wyomingy activista ultraconservador que ha decidido apostar por Santorum desde su plataforma Red, White and Blue, uno de esos Political Committees (PAC) que permite canalizar dinero ilimitado a un candidato.

Contraataque

El ataque contra Romney ha provocado un contraataque de otros sectores conservadores. Ayer, el candidato celebró un mitin con la gobernadora de Carolina del Sur, Nikki Haley, que ha enfurecido al Tea Party que la apoyó en su momento y le permitió acceder al puesto hace año y medio.

Romney ha conseguido el sorprendente respaldo del comentarista radiofónico ultraconservador Rush Limbaugh, que hasta ahora nunca había aprobado las posturas moderadas del candidato. Limbaugh arremetió contra las recientes críticas de Gingrich y de Rick Perry contra Romney. Desde las páginas del The Washington Post, la columnista conservadora Jennifer Rubin también mostraba su asombro: "¿Por qué Gingrich ataca a Romney por respaldar el libre mercado cuando es la base del partido republicano?".