Miércoles, 11 de Enero de 2012

¿Las historias clínicas electrónicas pueden erradicar desigualdades?

Reuters ·11/01/2012 - 17:50h

Por Frederik Joelving

Comenzar a utilizar la historia clínica electrónica permitiría reducir la brecha en salud entre los estadounidenses negros y blancos.

Los autores de un nuevo estudio aseguran que las estadísticas oficiales sobre las consultas de atención primaria realizadas entre el 2007 y el 2008 muestran la existencia de una brecha étnica en la cantidad de pacientes con hipertensión en los centros sin historias clínicas digitalizadas que no se observó entre los pacientes tratados en centros con historias clínicas electrónicas.

Esto podría ser importante porque los afroamericanos son más propensos que los blancos a tener hipertensión, lo que explicaría por qué también sufren más infartos, accidentes cerebrovasculares (ACV) y enfermedad renal, según comentó la doctora Lipika Samal.

"Si hallamos las herramientas para reducir las desigualdades, entonces, como sociedad, deberíamos incentivar su utilización", dijo la coautora.

Pero eso sigue siendo una gran posibilidad, según agregó Samal, del Hospital de Brigham y las Mujeres, en Boston. Sus resultados revelan apenas una asociación y no prueban que la historia clínica electrónica elimine las desigualdades en la salud pública.

El estudio surge de una encuesta a los médicos de más de 17.000 consultorios de atención primaria de Estados Unidos, donde se registraron los valores de presión de los pacientes. El 15 por ciento utilizaba registros electrónicos; otro 27 por ciento utilizaba también notas emergentes para ayudarlos a tomar decisiones clínicas.

Cuando los médicos utilizaban los registros tradicionales, el 69 por ciento de los afroamericanos y el 75 por ciento de los blancos tenían la presión relativamente bajo control (por debajo de 140/90) tras considerar la edad, la cobertura y quién era el dueño de ese consultorio, entre otros factores.

En los consultorios con la tecnología más moderna, el 75 por ciento de los afroamericanos y el 78 por ciento de los blancos tenían la presión controlada. En los hispanos, la cifra era aún mayor.

Para Samal, se necesitan más estudios para determinar por qué la brecha entre los blancos y los afroamericanos desaparece en los consultorios que emplean las herramientas digitales.

El experto opinó que podría ser que ese sistema ayude a los médicos a tomar mejores decisiones, como sugerir el uso de medicamentos más económicos a los pacientes más pobres.

El Gobierno promueve incentivos para los médicos que implementan la historia clínica electrónica. Según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (CDC por su sigla en inglés), el 57 por ciento de los consultorios privados usó ese sistema en el 2011.

Samal consideró que los resultados ayudarían a que más médicos migren a la nueva tecnología, aunque indicó que existen barreras económicas, legales o técnicas por erradicar.

FUENTE: Archives of Internal Medicine, 9 de enero del 2012