Miércoles, 11 de Enero de 2012

Estudio respalda la seguridad de las vacunas en los bebés

Reuters ·11/01/2012 - 17:32h

Por Amy Norton

Aunque la vacuna triple viral está asociada con un aumento del riesgo de desarrollar una rara enfermedad de la sangre, eso no sucedería con otras vacunas pediátricas.

Esa enfermedad, conocida como púrpura trombocitopénica inmunitaria (PTI), aparece cuando el sistema inmunológico destruye las células sanguíneas llamadas plaquetas. Esto impide que la sangre se coagule, lo que produce derrames subcutáneos, hematomas, sangrado nasal o, rara vez, complicaciones graves, como hemorragias cerebrales.

Los médicos saben que la vacuna triple viral contra el sarampión, las paperas y la rubeola puede provocar PTI, con la aparición de un episodio leve y pasajero. Se estima que la PTI aparece en una de cada 40.000 dosis de la triple viral.

Pero se desconoce qué sucede con otras vacunas. "Es una enfermedad muy extraña y sólo rara vez la produciría una vacuna", aseguró el doctor Sean T. O'Leary, del Hospital de Niños de Colorado, en Aurora, y autor principal del estudio.

El equipo de O'Leary analizó las historias clínicas de 1,8 millones de bebés y niños de Estados Unidos vacunados entre el 2000 y el 2009. En ese tiempo, a 197 niños se les diagnosticó PTI.

Los autores compararon el riesgo de que un niño desarrolle PTI en los 42 días posteriores a la inmunización con otros períodos y no hallaron evidencia de que otras vacunas, aparte de la triple viral, estuvieran asociadas con un aumento del riesgo de que los pequeños desarrollaran PTI. El escenario fue distinto con los niños más grandes, según publica la revista Pediatrics.

En el grupo de entre 7 y 17 años, la vacuna contra la hepatitis A estuvo asociada con un aumento del riesgo de desarrollar PTI. Lo mismo ocurrió en el grupo de entre 11 y 17 años, pero con la vacuna contra la varicela y la difteria, el tétanos y la tos convulsa acelular (DTaP).

Pero eso sólo fue a partir de uno o dos casos de PTI asociados con cada vacuna. "De modo que los resultados no son concluyentes", enfatizó O'Leary.

La PTI suele desaparecer en el tiempo y sin tratamiento. La mayoría de los casos ocurre entre el año y los 3 años de edad. El equipo asegura que puede decir "con bastante seguridad" que en ese grupo etario no hay una relación entre la PTI y las vacunas, excepto la triple viral.

Por otro lado, la PTI es tan poco frecuente en los niños y los adolescentes que O'Leary dijo que habría que estudiar aún más la posible asociación.

"No creo que los padres tengan que preocuparse", dijo el autor. Aun con la vacuna triple viral, los expertos insisten en que los niños son más propensos a desarrollar PTI si adquieren las infecciones virales que la vacuna previene.

Por ejemplo, el riesgo de que un niño desarrolle PTI después del sarampión es 10 veces mayor que con la aplicación de la triple viral, explicó O'Leary.

La vacuna triple viral contiene versiones debilitadas (no "muertas") de los virus; en algunos niños, la respuesta de sistema inmune a esos virus produce un ataque anormal contra las plaquetas, quizás en los niños con una vulnerabilidad genética.

"Este estudio es un ejemplo de que estamos controlando la seguridad de las vacunas", dijo el autor. "Continuamente se están vigilando los efectos adversos graves y éste (la PTI) es uno de las pocas complicaciones conocidas de la vacunación", finalizó.

FUENTE: Pediatrics, online 9 de enero del 2012