Lunes, 9 de Enero de 2012

La vacuna contra el rotavirus no tiene efectos intestinales: estudio

Reuters ·09/01/2012 - 17:56h

Por Genevra Pittman

Un nuevo estudio revela que las internaciones pediátricas por la obstrucción intestinal no aumentaron en Estados Unidos después de la incorporación de la vacuna contra el rotavirus en el 2007.

La primera versión de la vacuna, que protege a los bebés de la diarrea, apareció en este país en 1998, pero se retiró del mercado al año siguiente debido a denuncias de intususcepción (una porción del intestino se introduce dentro del recto) en bebés vacunados.

Cuando los estudios sobre las nuevas versiones de la vacuna orales con virus vivo no hallaron una relación con ese trastorno intestinal, Estados Unidos volvió a adoptar la inmunización contra el rotavirus. Pero se mantuvo la vigilancia de los casos de intususcepción.

"La vacuna es muy segura", dijo el doctor Joseph Zickafoose, de la University of Michigan, en Ann Arbor. Con su equipo analizó una base de datos representativos del país, que incluían información sobre el alta hospitalaria de niños atendidos en más de 4.000 centros de Estados Unidos durante los 10 años antes y un año después de la reincorporación de la vacuna.

Entre 1997 y el 2006, la tasa de internaciones pediátricas por una obstrucción intestinal disminuyó de 42 a 37 por cada 100.000 bebés.

Y en el 2009, después de la reincorporación de la vacuna, continuó esa tendencia descendente: 33 de cada 100.000 bebés fueron hospitalizados por el trastorno intestinal, según precisa el equipo en Archives of Pediatrics & Adolescent Medicine.

Estudios recientes de México y Brasil sugirieron que uno o menos de cada 50.000 bebés sufrirían una intususcepción después de recibir la vacuna contra el rotavirus.

El equipo de Zickafoose no pudo determinar si los bebés habían recibido o no la vacuna antes de la internación, pero el autor dijo que los resultados sugieren que la vacuna no provocó un aumento generalizado de los casos de intususcepción en el país.

El doctor Umesh Parashar, experto en la inmunización contra el rotavirus de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (CDC por su sigla en inglés), explicó que un nivel de riesgo tan pequeño de intususcepción, como el registrado en México o Brasil, sería muy difícil de detectar con este tipo de estudios nacionales, que principalmente detectan problemas intestinales que no están asociados con la vacunación.

"Existe un bajo nivel de riesgo", afirmó Parashar, que no participó del estudio. "No creo que este único análisis pruebe o no una relación. Pero tranquiliza saber que no aumentaron los casos de intususcepción", dijo a Reuters Health.

Zickafoose y Parashar coincidieron en que aunque existiera un leve riesgo asociado con la vacuna contra el rotavirus, los beneficios de prevenir la diarrea lo superarían.

Cada año, según estimó Parashar, la vacuna evita entre 30.000 y 40.000 infecciones infantiles por rotavirus. Si el riesgo extra de intususcepción registrado en otros países se aplica a Estados Unidos, la inmunización sólo causaría entre 40 y 60 internaciones anuales por el trastorno intestinal.

La vacuna está recomendada para todos los bebés, que deben recibir entre dos y tres dosis a los seis meses de edad, según la marca de la vacuna.

FUENTE: Archives of Pediatrics & Adolescent Medicine, online 2 de enero del 2012