Lunes, 9 de Enero de 2012

Los presidentes surcoreano y chino analizan el relevo en Corea del Norte

EFE ·09/01/2012 - 13:10h

EFE - El presidente surcoreano, Lee Myung-bak (d), acompañado por su homólogo chino, Hu Jintao shake, pasa revista a la guardia de honor durante la ceremonia de bienvenida previa a la reunión que celebraron hoy en el Gran Palacio del Pueblo, en Pekín (China).

El presidente de Corea del Sur, Lee Myung-bak, se reunió hoy en Pekín con su homólogo chino, Hu Jintao, para analizar el cambio de poder en la vecina Corea del Norte tras la muerte de Kim Jong-il y la incertidumbre generada en la región.

Durante el encuentro ambas partes destacaron la mejora de las relaciones bilaterales, a pesar del fuerte apoyo de Pekín al régimen de Pyongyang, con el que Seúl está aun técnicamente en guerra, ya que la Guerra de Corea de 1953 terminó con un alto el fuego, no un acuerdo de paz.

"Confío en que la visita impulse los intercambios y la cooperación, y promueva el sólido y saludable avance de las relaciones de cooperación estratégica entre China y Corea del Sur", dijo Hu tras el encuentro en el Gran Palacio del Pueblo, precedido de una ceremonia de bienvenida.

Lee respondió que era de "extraordinario significado" el que su primera visita al extranjero del año fuera a China.

Ambos países están interesados en impulsar unas relaciones bilaterales oscurecidas en las últimas semanas por la alianza y apoyo de Pekín con el régimen de Pyongyang y los violentos incidentes protagonizados por pescadores chinos que faenan ilegalmente en aguas surcoreanas.

El pasado mes de diciembre, uno de ellos mató a un guardacostas surcoreano e hirió a otro, un incidente que causó manifestaciones en Corea del Sur por lo que se considera un repetido abuso de los pescadores chinos.

Respecto a Corea del Norte, China, el mayor inversor y socio comercial de Pyongyang, busca que el régimen ahora dirigido por Kim Jong-un haga reformas económicas, pero según los observadores no quiere cambios políticos que originen inestabilidad y puedan derivar en una hipotética reunificación de las dos Coreas bajo la batuta de Seúl, importante aliada regional de Washington.

Seúl, conforme los analistas, pedirá a Pekín que presione a Pyongyang para evitar eventuales provocaciones u hostilidades dando prioridad a la estabilidad.

No obstante, en opinión de Zhang Liangui, profesor de investigación estratégica internacional en la Escuela del Partido Comunista de China (PCCh), el principio chino de no injerencia en asuntos internos podría llevarle a abordar la situación con Corea del Norte "tal vez no en la misma forma que Seúl espera".

Lee se reunió hoy con el presidente de la Asamblea Nacional Popular china (ANP, Legislativo), Wu Bangguo, acompañado del ministro de Asuntos Exteriores, Yang Jiechi, un encuentro en el que Wu expresó su deseo de que la visita, segunda que realiza Lee como presidente, sea "un nuevo punto de partida histórico" en los lazos.

Por su parte, Lee destacó que 2012 marca los 20 años de relaciones diplomáticas entre Seúl y Pekín, "un corto período en el que hemos logrado un rápido desarrollo en nuestros dos países".

Durante su estancia en Pekín, Lee se entrevistará asimismo con el primer ministro chino, Wen Jiabao.

El Ministerio de Asuntos Exteriores chino señaló por boca de su portavoz Liu Weimin que la visita es importante para analizar el desarrollo de las relaciones entre los dos países, que cuentan con una asociación estratégica y con un comercio en aumento.

China es ya el mayor socio comercial de Corea del Sur, recordó Liu en rueda de prensa, y éste es el tercero de China, tras EEUU y Japón.

La visita de Lee permitirá fortalecer los contactos y la confianza, y tratará de crear condiciones para reanudar el diálogo a seis (ambas Coreas, China, EEUU, Rusia y Japón) sobre la desnuclearización de la península Coreana, "mecanismo que puede contribuir a la estabilidad y la paz en el norte de Asia".

Como socio destacado en ese diálogo, China está interesada en comunicarse con todas las partes para crear las condiciones de paz y estabilidad que espera la comunidad internacional, añadió Liu.

El viaje de Lee a China se produce poco después de la muerte el pasado 17 de diciembre del presidente norcoreano Kim Jong-il, un suceso que ha llevado a Pekín a intensificar los contactos con los actores más sensibilizados por cualquier cambio en el aislado régimen de Pyongyang.

Poco después de ese fallecimiento viajaba a China el primer ministro japonés, Yoshihiko Noda, y la pasada semana viajaba al gigante asiático dentro de su gira por Asia oriental, el secretario de Estado Adjunto estadounidense, Kurt Campbell.

Campbell expresó que Washington y Pekín mantendrán estrechos contactos sobre la evolución de la situación en Corea del Norte y pidió a todas las partes que eviten cualquier provocación.