Domingo, 8 de Enero de 2012

Cornellà, como el Bernabéu

Espanyol y Barcelona retoman la Liga con el primer derbi del año y el mismo objetivo de llevárselo para reafirmar sus propuestas

NOELIA ROMÁN ·08/01/2012 - 08:00h

NOELIA ROMÁN - Los jugadores del Barcelona, durante un entrenamiento. fernando zueras

Fogueados ambos en sus tempraneros partidos de Copa, Espanyol y Barcelona se miden esta noche (21.30 h) en Cornellà-El Prat, en el primer derbi barcelonés del año. Lo aguarda con ilusión y cierta ansia el conjunto blanquiazul, habitualmente malparado en el choque ciudadano no lo gana desde el curso 2006-07, 3-1, en Montjuïc, y con no menos ambiciones el azulgrana, decidido a mantener a tiro al Madrid, principal candidato a arrebatarle el trono. En el reinicio de la Liga tras las fiestas navideñas, el derbi ofrece una "prueba" de calibre. "El deporte no tendría sentido si sólo recordáramos lo hecho. Hemos entrado en 2012 y lo cierto es que estamos por debajo de un equipo [el Madrid] que quiere destronarnos y está mejor que nosotros. La competición nos vuelve a poner a prueba", proclama Pep Guardiola.

Y pocos test hay tan exigentes y estimulantes, según el técnico del Barça, como el derbi ante el Espanyol, por más que ahora les separen 14 puntos. Los azulgrana acuden a Cornellà como si fueran al Bernabéu o a San Siro. "Es uno de los partidos más complicados de la temporada", dice una y otra vez Guardiola. Y no sólo por el caldeado ambiente que, sabe, aguardará a su equipo en el estadio rival. Sino porque, a decir del técnico del Barça, "el Espanyol tiene mucho juego". Y una filosofía de gestión deportiva similar: la apuesta por la cantera. También, una idea de juego, la de Mauricio Pochettino, que se aproxima a la de Guardiola, aunque este cuente con mucho más presupuesto y medios para desarrollarla.

Los azulgrana recuperan a Iniesta, alta tras su lesión muscular

"Estoy convencido de que nos presionarán muy arriba, como siempre. Los dos somos equipos que lo hacemos. Nuestro problema será la espalda y el de ellos, también", pronostica Guardiola, siempre elogioso con "la juventud, el dinamismo y la intensidad" del Espanyol. "Iremos a por ellos desde el primer minuto", confirma Pochettino. "No puedes ir al partido pensando que no se puede ganar al Barça", apostilla el técnico blanquiazul, sin por ello esconder que tampoco él tiene la fórmula para contrarrestar "al mejor equipo del mundo". "He escuchado infinidad de sistemas contra el Barça y todos han fracasado... o todos han sido exitosos en algún momento", recuerda el argentino.

Con sólo un día para preparar el derbi tras la derrota ante el Córdoba "hay que afrontar las cosas como vienen y meter el pecho", Pochettino programó ayer una doble sesión de entrenamiento. Y perfiló "algunos matices" en el juego de los blanquiazules para intentar ganar al Barça por primera vez desde que dirige el Espanyol. El argentino, que recupera a Javi López y a Jordi Amat pero no a Baena, ha encontrado en Joan Verdú y Sergio García, dos jugadores formados en la Masia, a los principales canalizadores de su idea de fútbol. "Es que tienen mucha calidad", les elogia Guardiola. "Y, además, el Espanyol cuenta con jugadores muy profundos por fuera, como Thievy y Álvaro, y con Weiss, que tienen mucho talento", añade el preparador azulgrana.

Poco dado a reservarse cartas, "por miedo a la posibilidad de perder", el técnico de Barça podrá contar con Iniesta, que ayer recibió el alta tras su lesión muscular. Con Afellay y Villa de baja por largo tiempo, Guardiola anuncia que el Barça no acudirá al mercado para sustituirlos y, en todo caso, al filial para cubrir la baja de Keita mientras dispute la Copa de África. Satisfecho con el rendimiento de sus jugadores 21 goles marcados, ninguno recibido, en los últimos cuatro partidos, el preparador azulgrana no prevé más cambios en su equipo que los que imponga el juego del rival.

Pochettino podrá contar con Javi López y Jordi Amat, pero no con Baena

"Ellos te dejan pocos espacios, siempre están encima, te vienen a buscar. Mis jugadores no podrán tener tres segundos el balón, deberán ser rápidos", advierte Guardiola, que, tras ser elegido el mejor técnico de club del mundo, se siente igual que antes. Ni cree el de Santpedor que el Barça haya inventado nada ni que él haya recibido el honor por ser el mejor. "Me lo dan porque ganamos y eso lo hacemos entre todos", razona. El Espanyol también aguarda su premio: un triunfo, al fin, sobre el Barça.