Viernes, 6 de Enero de 2012

La extirpación ovárica no aumenta el riesgo de sufrir fracturas

Reuters ·06/01/2012 - 16:55h

Por Amy Norton

Las mujeres a las que se les extirpan los ovarios llegarían antes a la menopausia, pero esto no elevaría su riesgo de sufrir fracturas.

Los ovarios se pueden extirpar durante una histerectomía (cirugía para extraer el útero) o para prevenir el cáncer ovárico cuando existe alto riesgo genético. Si el procedimiento se realiza antes de la menopausia, disparará una "menopausia quirúrgica" precoz.

En la menopausia natural, los niveles de estrógeno decaen y la densidad ósea tiende a disminuir, lo que aumenta el riesgo de tener fracturas.

Pero en el estudio publicado en la revista Menopause, un equipo no halló un riesgo extra. Los autores combinaron datos de más de 6.600 mujeres estadounidenses mayores de 65 años, controladas durante unos 14 años; 1.157 habían tenido menopausia quirúrgica a alrededor de los 44 años.

En general, esas participantes no eran más propensas a fracturarse la cadera, la muñeca o cualquier otro hueso, sin incluir la columna, que las participantes que habían llegado naturalmente a la menopausia. (El estudio no incluyó las fracturas vertebrales porque no son necesariamente graves).

En el grupo con menopausia quirúrgica, se registró una tasa anual de fracturas de 54 por cada 1.000 mujeres, mientras que en el grupo con menopausia natural fue de 50 por cada 1.000.

Y el riesgo de fractura no fue mayor en las mujeres que no usaron estrógeno de reemplazo después de la menopausia quirúrgica.

Hasta cierto punto, los resultados son sorprendentes, según opinó la autora principal, doctora Kimberly K. Vesco, de Kaiser Permanente en Portland, Oregon. Pero "tienen sentido".

Vesco explicó que "la tendencia en el largo plazo" de la pérdida ósea no variaría demasiado si una mujer llega a la menopausia de manera natural o por la extirpación ovárica.

Aunque la disminución del estrógeno es más abrupta con la menopausia quirúrgica, la pérdida de masa ósea, que en las mujeres comienza en realidad antes de la menopausia, no sería mayor.

Entonces, ¿qué significa esto para las mujeres que tienen que decidir si van o no a usar terapia hormonal después de la menopausia quirúrgica?

Para Vesco, la decisión debe ser según la situación personal, igual que en las mujeres con menopausia natural.

Aunque la terapia de reemplazo hormonal alivia los sofocos graves y protege los huesos, muchas mujeres dudan porque el uso de la terapia combinada (estrógeno y progesterona) está asociada con un aumento del riesgo de desarrollar cáncer mamario, coágulos sanguíneos, enfermedad coronaria y accidente cerebrovascular.

"Nuestros datos sugieren que en las mujeres con menopausia quirúrgica a los 40 años en adelante (...) el riesgo de fractura en el largo plazo no es significativamente distinto que si hubiese llegado naturalmente a la menopausia, ya sea que elija o no utilizar terapia hormonal", dijo Vesco.

Pero aclaró: "La decisión debería partir de los mismos síntomas o factores de riesgo que influirían su decisión si la menopausia fuera natural".

Estudios previos habían sugerido que en las mujeres con menopausia precoz, ya se natural o quirúrgica, aumentaría el riesgo de desarrollar enfermedad cardíaca y se reduce la expectativa de vida.

Pero un estudio más reciente no halló evidencia de eso en casi 9.800 mujeres de California con menopausia quirúrgica, antes o después de los 45 años.

El riesgo de morir por enfermedad cardíaca, cáncer o cualquier otra causa durante el estudio no fue mayor que el de las mujeres con menopausia natural.

FUENTE: Menopause, online 12 de diciembre del 2011