Viernes, 6 de Enero de 2012

Aumentar precio de bebidas alcohólicas reduciría consumo: estudio

Reuters ·06/01/2012 - 16:46h

Por Andrew M. Seaman

Un estudio de Canadá sugiere que aumentar el precio mínimo de la cerveza, el licor y otras bebidas alcohólicas ayudaría a reducir el consumo.

Los autores analizaron datos de la provincia canadiense de Columbia Británica, donde el Gobierno fijó un precio mínimo para el alcohol y registra las ventas. Por cada aumento del 10 por ciento del precio, las personas beben un 3,4 por ciento menos de alcohol y el consumo de ciertas bebidas disminuye aún más.

"Este es un hallazgo importante sobre una política efectiva, pero subutilizada", dijo el doctor Tim Naimi, especialista en políticas de control del alcohol que no participó del estudio.

El investigador de la Facultad de Medicina de la Boston University explicó que aumentar el precio mínimo es "algo así como la bala mágica" cuando se trata de controlar el consumo.

Y Tim Stockwell consideró que tendría efectos importantes en salud pública, ya que al reducir la ingesta de alcohol disminuyen los siniestros viales y enfermedades como el hígado graso. "Estos problemas están asociados con el consumo excesivo de alcohol. El acceso a la droga favorita tiene un costo", dijo.

El equipo de Stockwell, que dirige el Centro para la Investigación de las Adicciones de Columbia Británica, revisó datos oficiales del período 1989-2010. Aun tras considerar ciertos indicadores económicos, halló una relación sólida entre el precio y los patrones de consumo.

Por cada 10 por ciento de aumento del precio mínimo, el consumo de destilados y licores se redujo un 6,8 por ciento; del de vino, un 8,9 por ciento; el de gaseosas con alcohol y sidras, un 13,9 por ciento, y el de cerveza, un 1,5 por ciento.

Los resultados, publicados en la revista Addiction, no prueban que el aumento de los precios sea la única causa de la modificación de los patrones de consumo del alcohol. Y, según indicaron los autores, están limitados por la variación de la demanda y el análisis de información sobre las bebidas de venta legal.

Aun así, Naimi dijo a Reuters Health que elevar el precio mínimo de una bebida alcohólica reduce la posibilidad de que el bebedor opte por una bebida más económica.

Estados Unidos no posee una política de precios mínimos al alcohol. Escocia anunció en el 2010 que lo haría, mientras que Inglaterra lo está analizando.

Según opinó Alexander Wagenaar, experto en políticas de salud pública de la University of Florida, en Gainesville, existen muchos estudios sobre los efectos de los impuestos al alcohol, incluida la política de precios mínimos.

"No hay duda de que el nivel de precios influye en la salud pública. De modo que los precios mínimos son apenas una parte de un panorama mayor de la importancia de la política de impuestos al alcohol", indicó Wagenaar, que no participó del estudio.

Wagenaar agregó que los impuestos al alcohol en Estados Unidos no se actualizaron con la inflación y el aumento de los ingresos, lo que anula el efecto que podrían tener.

FUENTE: Addiction, online 14 de diciembre del 2011