Jueves, 5 de Enero de 2012

Senegaleses y gitanos piden justicia, rechazan venganza y apoyan la convivencia

EFE ·05/01/2012 - 13:01h

EFE - Un grupo de senegaleses en el lugar de la calle Palermo de Barcelona en el que un compatriota suyo fue asesinado tras una pelea con motivo de un partido de fútbol callejero, donde ayer una treintena de africanos se concentraron para protestar por el asesinato del joven senegalés.

Las asociaciones de senegaleses y de gitanos de Cataluña han escenificado hoy su unión en una comparecencia conjunta en la que han condenado el crimen del barrio del Besòs, han exigido justicia, han rechazado que se opte por la venganza y han reivindicado la convivencia y la cohesión social.

En medio de una gran expectación, representantes de entidades de senegaleses y de gitanos, así como de las plataformas vecinales y de otras entidades de inmigrantes, han escenificado sus buenos propósitos en una rueda de prensa conjunta en la que han calificado de hecho puntual el crimen del Besòs, donde un joven senegalés murió el pasado día 3 tras recibir un disparo efectuado por un joven gitano.

El presidente de la coordinadora de senegaleses de Cataluña, Amadou Boka Sam, ha asegurado que no buscan venganza, sino que se haga justicia, y ha avanzado que su prioridad es seguir trabajando "para la construcción de una sociedad cohesionada, donde cualquier persona, venga de donde venga, tenga cabida".

Amadou Boka Sam ha calificado de "brutal" el crimen, aunque ha señalado que se trata de un "hecho aislado", ya que "en ningún momento ha habido enfrentamiento entre senegaleses y gitanos".

No obstante, ha destacado la importancia de la labor de pacificación que están haciendo los mediadores y las entidades de senegaleses y gitanos, que han evitado que se haya "desmadrado" la situación y que la tensión haya alcanzado "niveles que no son buenos para nadie".

Boka Sam ha hecho votos para que nada perturbe la calma que se ha recuperado en la zona y ha expresado su deseo de que ninguna persona a título individual opte por actitudes de revancha.

"El deseo de los senegaleses es que la situación quede en calma, que se avance en la convivencia y el civismo y que el crimen no quede impune", ha remarcado.

Por su parte, el presidente de la Federación de Asociaciones Gitanas de Cataluña (FAGiC), José Santos Oliva, ha mostrado su condolencia a la comunidad senegalesa por la muerte del joven, ha pedido que no se criminalice a los gitanos por la actuación individual de una persona y ha abogado por crear una plataforma de las entidades para potenciar la convivencia "en una Cataluña que es multicultural".

Según Santos Oliva, la plataforma que plantea debería incidir en potenciar la "buena convivencia" entre distintas comunidades y luchar, como principal objetivo, contra la xenofobia y el racismo, como hace la propia Federación de Entidades Gitanas.

"Hay cosas que pasan y no tendrían que haber pasado", ha sentenciado Santos, que ha enfatizado que el crimen fue un "hecho puntual" que lamentan "profundamente", pero que no obedece a un enfrentamiento entre comunidades.

En la misma línea, el presidente de la Asociación de Vecinos de El Besòs, Félix Rodríguez, ha calificado de "suceso puntual" el crimen y ha insistido que los senegaleses, los pakistaníes o los latinos que en los últimos años han ido a vivir al barrio barcelonés tienen los mismos derechos y deberes que sus primeros ocupantes, que llegaron hace medio siglo, en su mayoría, procedentes de otros puntos de España.

En un manifiesto unitario firmado por todos los comparecientes, las entidades senegalesas y gitanas y las asociaciones de vecinos muestran su condena del crimen, subrayan que en el barrio del Besòs "no existe ni confrontación ni enfrentamiento entre vecinos por su origen étnico" y exigen a las autoridades que depuren responsabilidades.

Como muestra de apoyo al manifiesto y a la unidad entre ambas comunidades, a la rueda de prensa han asistido una representante del consulado de Senegal, así como miembros de otras plataformas vecinales, gitanas y de inmigrantes, como senegaleses y pakistaníes.