Jueves, 5 de Enero de 2012

Jueza francesa visita oficinas de implantes mamarios PIP

Reuters ·05/01/2012 - 12:42h

Una jueza francesa visitó el miércoles las oficinas de los fabricantes de implantes mamarios relacionados a un problema de salud a nivel mundial, como parte de la investigación de la muerte de una mujer a causa de cáncer que podría acarrear cargos por homicidio involuntario contra la empresa.

Autoridades francesas ordenaron a Poly Implant Prothese (PIP) retirar sus implantes mamarios del mercado en marzo del 2010, pero las preocupaciones de salud se han agravado debido a que cerca de 300,000 mujeres de todo el mundo tienen estos implantes.

La investigación -que es diferente a la de otra demanda contra PIP que agrupa las quejas de 2,400 mujeres en Francia- fue iniciada el mes pasado, luego de la muerte en el 2010 de una mujer francesa que usaba implantes PIP.

Un periodista de Reuters vio a la jueza Annaick Le Goff visitando las antiguas oficinas principales de PIP en La Seyne-sur-Mer, cerca del puerto de Toulon, al sur de Francia, acompañado de la policía y funcionarios judiciales la mañana del miércoles.

La investigación preliminar de Le Goff podría acarrear cargos de homicidio involuntario contra la compañía. En Francia, los jueces a menudo llevan a cabo roles investigativos en casos de la corte.

El representante legal de PIP no estuvo disponible para realizar comentarios sobre el caso.

Francia recomendó a las 30,000 mujeres en el país que usan implantes PIP que se los extraigan después de que un reporte oficial sostuvo que son más propensos a romperse que los implantes médicos estándar. Las rupturas pueden producir irritación e inflamación.

Según Afssaps, la agencia regulatoria médica de Francia, se han encontrado 20 casos de cáncer en mujeres que usan implantes PIP. Pero el informe publicado en diciembre descartó cualquier vínculo entre los implantes y el cáncer.

PIP, que comenzó a vender implantes en 1991, era la tercera mayor fabricante de implantes mamarios en el mundo.

Se fue a la bancarrota y sus puertas cerraron en el 2010, después de que una inspección oficial reveló que en algunos de sus productos usaba silicona industrial, la que no está aprobada por las autoridades de salud, pero que es más económica que su equivalente para uso médico.

Otra investigación por fraude está en proceso en una corte de Marsella y se espera que anuncie cargos este año. Hasta ahora, 2.400 mujeres han presentado recursos legales contra PIP.