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Viernes, 25 de Enero de 2008

Figueruelas saca partido a la deslocalización

La planta de General Motors en Zaragoza bate su récord de producción gracias al Opel Combo, que hasta 2006 se fabricaba en Portugal

ANTONIO M. VÉLEZ ·25/01/2008 - 22:51h

El año 2007 ha sido histórico para la planta de General Motors (GM) en Figueruelas (Zaragoza). La factoría, con 8.000 empleados, ensambló 485.857 vehículos, lo que supone un 29% más y un récord histórico.

Mientras, la industria automovilística española ha aumentado su producción un 4% y se acerca a los niveles de 2003 y 2004, aunque está lejos del récord de 2000. En Figueruelas, las perspectivas para 2008 son buenas. Al menos, para el primer semestre.

No está mal, para una planta que acaba de cumplir su 25 aniversario y que no hace mucho (en 2005) dio bastantes quebraderos de cabeza a los gobiernos central y aragonés por las dudas sobre la fabricación de la segunda generación del Meriva, que finalmente se quedó allí. La factoría, la mayor de GM en Europa, supone el 23% del sector industrial de Aragón y genera 15.000 empleos indirectos.

Los excelentes datos de Figueruelas se explican por motivos más allá del exiguo crecimiento (1,1%) del mercado de la UE, que recibe el 87,2% de lo que produce la planta. Una de las razones es el inicio de la producción de la cuarta generación del Corsa, que ha tenido una excelente acogida (sus ventas han crecido un 45% en la UE) y que supone el 92% de la producción.

Además, y pese a los problemas de GM a escala global (acaba de ser superada por Toyota como primer fabricante mundial), 2007 ha sido un buen año para la marca en Europa, con un récord de ventas de 2,18 millones de vehículos vendidos, un 8,9% más.

Hay otros factores que explican el éxito de Figueruelas: en la era de la globalización y la deslocalización, la planta se ha beneficiado de las desgracias del país vecino, Portugal, que a finales de 2006 vio cómo la multinacional estadounidense cerraba la fábrica de Azambuja, tras 43 años de actividad.

Con 1.200 empleados, la planta lusa, que aportaba el 0,5% del PIB nacional, producía el Combo, derivado comercial del Corsa que ahora se monta en Figueruelas. Según GM, fabricar este modelo en el país vecino era 500 euros más caro que en España.

De ahí el récord de Figueruelas en 2007, que supera en 25.000 unidades los 460.000 vehículos de 2003, cuando se batió la anterior marca, gracias a la aportación del Combo (61.000 unidades).

La alegría puede ser efímera. Este año GM debe decidir dónde fabrica el nuevo Combo, y con quién lo hará. El grupo baraja hacerlo con un socio, que podría ser Renault. En esta ocasión, el fantasma de la deslocalización puede volverse en contra de Figueruelas.

Más productividad

En cualquier caso, la planta tiene trabajo garantizado hasta el año 2015. El presidente mundial de GM, Rick Wagoner, dijo en noviembre pasado, en una visita a la fábrica coincidiendo con su 25 aniversario, que ésta debe mejorar su productividad. De momento, parece complicado, ya que roza el máximo de su capacidad (2.100 unidades por día).

Hasta ahora, la planta ha sobrevivido a la crisis que, sobre todo en EEUU, ha azotado a la multinacional y ha resistido los embates de los países con menores costes laborales. GM fue el último fabricante en venir a España, de los nueve que están presentes. Hasta ahora, ha invertido en Figueruelas más de 3.800 millones de euros. La planta lleva producidos más de 9,5 millones de coches desde su apertura en 1982.

Mucho ha cambiado el panorama automovilístico desde entonces. Hace 26 años, se vendían en el mundo 38 millones de coches. Hoy, son 55 millones (9,5 millones los fabrica GM) y para 2016 se espera que sean 67 millones.
En estos 25 años, la producción anual de Figueruelas ha crecido un 80%. No así su plantilla, que sigue siendo prácticamente la misma. Cosas de la tecnología.