Miércoles, 4 de Enero de 2012

El Pentágono advierte a Irán de que la Quinta Flota controlará el Pérsico

Washington responde a la amenaza de Teherán de que impedirá transitar por Ormuz a los portaaviones de EEUU

BEATRIZ JUEZ ·04/01/2012 - 02:05h

Los portaviones nucleares de la clase Nimitz John Stennis' y George Bush' cruzan el estrecho de Ormuz en esta foto tomada el pasado noviembre. REUTERS / US Navy

El Pentágono mantendrá su presencia militar en el golfo Pérsico, pese a las amenazas de Irán, según dejó claro ayer el portavoz del Departamento de Defensa de EEUU, George Little.

"El despliegue de las fuerzas militares estadounidenses en la región del golfo Pérsico continuará como [viene ocurriendo] desde hace décadas", señaló a través de un comunicado el portavoz del Pentágono, quien recordó que "nuestros desplazamientos por el estrecho de Ormuz continúan estando sujetos a la ley internacional, que garantiza a nuestras naves el derecho de tránsito".

Teherán había amenazado con bloquear el estrecho de Ormuz si Estados Unidos impone sanciones a las exportaciones de petróleo iraní y advirtió a Washington de que no vuelva a enviar su flota a la zona. Irán se refería a los portaviones John C. Stennis y GeorgeH. W. Bush, que abandonaron la semana pasada el golfo Pérsico atravesando el estrecho de Ormuz.

El portavoz del Pentágono recordó ayer que los movimientos de los portaaviones estadounidenses en el golfo Pérsico y el estrecho de Ormuz "responden a un compromiso de hace mucho tiempo para la seguridad y la estabilidad de la región y en apoyo de las operaciones en marcha".

"Nos comprometemos a proteger la libertad del tráfico marítimo, que es la base para una prosperidad global. Esta es una de las principales razones por las que nuestras fuerzas militares operan en la región", añadió Little, que reiteró que Estados Unidos seguirá movilizando a sus buques militares en el golfo Pérsico de acuerdo con sus necesidades y a pesar de las insistentes amenazas de Teherán.

La comunidad internacional se muestra preocupada por los ejercicios navales llevados a cabo en los últimos días por la Armada iraní, con los que ha querido demostrar a la comunidad internacional su capacidad para cerrar el estrecho de Ormuz, que une el golfo Pérsico con el golfo de Omán.

El paso es considerado uno de los puntos estratégicos más importantes del planeta, ya que por ahí circula el 33% del tráfico marítimo de crudo del mundo o la sexta parte de todo el comercio de petróleo mundial.

La Marina iraní comenzó el pasado 24 de diciembre unas maniobras de diez días de duración denominadas Velayat 90, durante las cuales lanzó diferentes tipos de misiles y torpedos. Al inicio de estos ejercicios, Washington ya advirtió de que no toleraría el cierre del estrecho de Ormuz, pues mantenerlo abierto es clave para la seguridad y la estabilidad de la región.

Francia asegura que Teherán "continúa la preparación de un arma nuclear"

Inquietud en los mercados

Los mercados también se muestran inquietos sobre las consecuencias que un bloqueo por parte de Irán podría tener en el precio del petróleo. Si Teherán llevara a cabo su amenaza, podría producirse un desabastecimiento de crudo en el mundo de consecuencias imprevisibles. Por el estrecho de Ormuz pasan actualmente 17 millones de barriles de petróleo diarios, según la Agencia de Información Energética de Estados Unidos.

Los expertos, sin embargo, consideran que Irán no tiene la capacidad de cerrar el paso por un largo periodo de tiempo, sino que, como mucho, podría perturbar el tráfico marítimo durante un breve lapso.

Bloquear el estrecho "no sería un paseo" para la Armada iraní, explicó a Reuters Caitlin Talmadge, profesora de la Universidad George Washington y autora de estudios sobre la importancia estratégica de Ormuz. "Pero Teherán puede crear graves problemas al tráfico y sólo haciendo este ruido de sables ya está provocando la subida de los precios del petróleo, algo que beneficia a Irán".

La Armada iraní no podría mantener una línea de buques de guerra que bloqueara Ormuz (que tiene 34 kilómetros de ancho en su punto más estrecho), porque sus navíos son demasiado pequeños para eso y no tienen la capacidad de mantenerse en alta mar durante días en una formación coordinada, estiman los analistas militares. Así que no sería capaz de emular el bloqueo de Cuba ejecutado por la US Navy en 1962 durante la Crisis de los Misiles.

Sin embargo, Irán podría hostigar a los superpetroleros y a los buques de guerra occi-dentales con sus misiles, algo que sin duda encarecería enormemente el coste del seguro y del transporte en la zona. Aun así, no es fácil hundir un superpetrolero, pues son buques mucho más grandes y resistentes que los propios navíos militares.

En cualquier caso, la economía iraní también depende de la exportación de su petróleo y el bloqueo de Ormuz sería una ruina para el Gobierno de Teherán, que lleva muchos años esgrimiendo la misma amenaza sin llegar a cumplirla jamás.

Francia pide más sanciones

Ante la crisis desatada, Francia cargó contra el programa nuclear iraní. El ministro de Exteriores francés, Alain Juppé, pidió ayer un reforzamiento de las sanciones porque, a su juicio, "no hay dudas" de que sigue adelante con su programa para la fabricación de la bomba atómica. "El último informe del Organismo Internacional de la Energía Atómica (OIEA) es bastante explícito sobre ese punto", aseguró el ministro, y deja claro que "Irán prosigue la preparación de su arma nuclear".

Juppé, aunque descartó cerrar la puerta a las negociaciones, puso el acento en que Francia "quiere un endurecimiento de las sanciones" y recordó las dos propuestas del presidente francés, Nicolas Sarkozy: congelar los bienes del Banco Central de Irán y un embargo a las exportaciones iraníes de petróleo.

El ministro francés recordó que Estados Unidos ya ha tomado disposiciones para sancionar a Irán y espera a que los europeos de aquí al día 30 de enero "tomen una medida equivalente para mostrar nuestra determinación".

Por su parte, Israel ya ha decidido preparar el cierre de sus dos reactores nucleares en el caso de que estallase una guerra en la región.