Archivo de Público
Viernes, 30 de Diciembre de 2011

'Infiltrados' en la fiesta del candidato

Miembros de la Plataforma de los 30 se mezclan con los seguidores de Rubalcaba

CAROLINA MARTÍN ·30/12/2011 - 01:38h

Lissavetzky, Barreda y Gómez. Marta Jara

"¿Qué hace aquí Roberto Jiménez?", se preguntaban algunos asistentes a la presentación como candidato de Alfredo Pérez Rubal-caba. La asistencia del secretario general de Navarra, firmante del manifiesto Mucho PSOE por hacer junto con Carme Chacón, causó extrañeza entre los seguidores del candidato. También la del secretario general del PSM, Tomás Gómez, al que se sitúa en la órbita de la exministra o, al menos, en la opuesta a Ru-balcaba tras el apoyo de este a Trinidad Jiménez en las primarias de Madrid. Y la del expresidente castellanomanchego José María Barreda, que no ha explicitado hasta ahora su apoyo.

Los tres, que acudían sólo a "escuchar" como harán con otros posibles candidatos, según explicaron, compartieron la primera fila del abarrotado salón de actos de la sede de UGT en Madrid con el secretario regional de Castilla y León, Óscar López, muy próximo a Rubalcaba, que ni pestañeó durante el discurso. Antes de que el protagonista entrase en escena, algunos ironizaban en los corrillos sobre la presencia de los infiltrados. "Si están ellos, ¿para qué estamos nosotros?"; o, "venimos a ver qué cuentan los de la otra parte", fueron algunos de los comentarios con punta.

De los cuatro líderes regionales presentes, sólo uno apuesta por Rubalcaba

El propio Rubalcaba bromeó al agradecer a todos su presencia desde el estrado. Tanto a los que espera que le voten como a los que está "casi seguro" de que no lo van a hacer, según dijo mientras miraba directamente a Gómez provocando risas y aplausos entre el público, incluidos los de Roberto Jiménez.

Además de comentarios jocosos, el candidato tuvo elogios para quienes ocuparon la primera fila. Uno de los guiños tuvo como destinataria a la secretaria de Organización de Andalucía, Susana Díaz. Pero los más cariñosos se los llevaron el alcalde de Ermua, Carlos Totorika, y José María Maravall, exministro de Educación en la época de Felipe González. Con Totorika, lleva "sufriendo" el terrorismo desde hace 15 años y ahora "ganando", resaltó Rubalcaba. Y con Maravall, al que calificó de "maestro", ha compartido varias veladas que se han convertido en parte de su discurso, según explicó, antes de dar las gracias a su esposa, Pilar Goya, por su paciencia.

Público "intergeneracional"

"No he llamado a nadie", subrayó el candidato, que reunió a casi mil personas

Ella escuchaba en segunda fila al lado del diputado madrileño Rafael Simancas y el amigo de la familia y portavoz del PSM en el Ayuntamiento de Madrid, Jaime Lissavetzky. Los agradecimientos de Rubal-caba que se alargaron durante ocho minutos se los perdió el director general de la Fundación Ideas, Carlos Mulas-Granados. Entre el casi millar de asistentes, la butaca momentáneamente vacía ni se notó.

"Yo no he llamado a nadie", subrayó Rubalcaba saboreando el lleno de sala con cierto aire "intergeneracional", como el proyecto que dijo querer encarnar, aunque la mayoría sobrepasaba la mediana edad. Olvidó que el miércoles dejó un tuit informando de la presentación y de lo activo que es su equipo de voluntarios.

Entre los socialistas congregados destacaron los nuevos portavoces de su candidatura, Juan Moscoso y María González Veracruz, que ocuparon un lugar preeminente en el escenario. Ambos coincidieron en destacar el carácter ilusionante de la etapa que arrancaban ayer. En el grupo de los jóvenes estaban el exdiputado Pedro Sánchez o el diputado de Castilla-La Mancha José Luis Gónzalez.

Rubalcaba reunió también a exministros, como Trinidad Jiménez y Valeriano Gómez; secretarios de Estado, como Inmaculada Rodríguez-Piñero y Diego López Garrido; o al eurodiputado Enrique Guerrero.