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Jueves, 29 de Diciembre de 2011

El volcán de El Hierro se echa a dormir

Los datos señalan el final del fenómeno que ha tenido en vilo a la isla seis meses

JAVIER SALAS ·29/12/2011 - 04:05h

La mancha verdosa de la erupción, poco visible ya el pasado 14 de diciembre. efe

El pasado 17 de julio arrancó un fenómeno en la isla más joven, más occidental y más meridional de España, El Hierro, que tuvo en vilo a sus escasos 11.000 habitantes durante muchos meses. Hoy, sin embargo, después de vivir algunos momentos críticos durante el mes de octubre, todo indica que la Isla del Meridiano puede volver a respirar tranquila. Porque las evidencias científicas muestran que el volcán que nació junto a sus costas, al pie de la localidad de La Restinga, se ha echado a dormir.

El tremor, esa señal que mide el pulso de erupción volcánica y que los herreños consultaban a diario en la web del Instituto Geográfico Nacio-nal (IGN), se apagó ayer duran-te unas horas. "Ha disminuido mucho. Eso implica que está saliendo muy poca cantidad de material o sencillamente nada, y que la señal muestra que ya tan sólo sale gas", expli-có ayer la responsable de vulcanología del IGN, Carmen López, una de las investigadoras que ha estado al frente de la gestión científica de esta crisis. Para enterrar definitivamente el volcán, la señal, "aunque es muy débil", debería disminuir "todavía un poco más". Y una vez en ese estado, confirmar que durante 24 o 48 horas no vuelve a reactivarse, para descartar que pueda ser un tapón momentáneo del flujo. "En superficie ya no se observa absolutamente nada, ni marrón, ni verde ni nada", despacha la experta en relación a la famosa mancha en el mar de las Calmas, que ha acompañado desde el comienzo a la erupción.

La crisis comenzó a darse por concluida el 8 de diciembre, cuando el semáforo de alerta pasó de rojo a amarillo para La Restinga, el pueblo con medio millar de habitantes que tuvo que ser evacuado dos veces por el miedo de los científicos y los gestores políticos a que las emisiones pudieran afectarles. "La erupción entró en fase terminal ese día, se agotó hace ya bastante tiempo. El poco tremor que observemos ahora se debe a la vaporización del agua al entrar en contacto con lava caliente", explica uno de los mayores expertos en la volcanología canaria, Juan Carlos Carracedo. Ese fenómeno podría durar algún tiempo, según este investigador del CSIC, que recuerda que tras la erupción del Teneguía (1971) el centro del volcán se mantuvo por encima de los 300 grados durante 15 años.

Los demás indicadores también apuntan a que este volcán se ha puesto el gorrito de dormir, después de hundirse unos 20 metros la semana pasada. La tasa de emisión de CO2 es un tercio menor que cuando alcanzó su pico, a finales de noviembre. La deformación de la isla está estable. Y los herreños, que han vivido casi 12.000 seísmos desde julio, no sienten uno bajo sus pies desde hace diez días. "Tal vez despierte dentro de 300 años, 50 o tres", augura Carracedo.