Archivo de Público
Viernes, 25 de Enero de 2008

China, el gran vertedero electrónico

El 70% de la ‘e-basura’ mundial acaba en el país asiático, donde los aparatos son revendidos o reciclados ilegalmente

ANDREA RODES ·25/01/2008 - 18:56h

Una mujer ordena una pila de PC extranjeros importados a China.- AP

China es el destino del 70% de la basura electrónica mundial, según Greenpeace. Miles de aparatos desechados, procedentes de Europa y EEUU, llegan cada día a Pekín. Los que pueden ser reparados se venden en el mercado negro o en tiendas de segunda mano, como las Blackberry con el logo de Amena o de Movistar que ofrecen en los bazares de la capital. El resto es enviado a fábricas de reciclaje ilegales.

Eliminar la e-basura –desde teléfonos móviles a ordenadores y neveras en desuso– es un proceso costoso y altamente contaminante si no se utiliza la tecnología adecuada. Los dispositivos electrónicos contienen niveles muy altos de componentes químicos, como plomo, cadmio y mercurio. La falta de regulación sobre los procesos de reciclaje de residuos electrónicos y los bajos costes laborales han convertido China en un atractivo vertedero para los 40 millones de toneladas anuales de e-basura que produce el mundo.

“El coste de eliminar residuos electrónicos en China es el triple que en EEUU”, asegura Wu Yuping, investigador jefe de la Administración para la Protección del Medioambiente de China, AMPC, en la revista China Today. “El 90% de la basura es recogida por chatarreros privados”, asegura la publicación. Estos comerciantes revenden luego los residuos a las fábricas de Guiyu. Un ciudadano puede recibir hasta 200 yuanes, unos 20 euros, de un chatarrero por un portátil de la marca Dell. La multinacional americana tiene en marcha un servicio de reciclaje en China, pero no paga nada por llevarse el ordenador usado.

En China, las empresas no pueden competir con los comerciantes ilegales y la escasez de productos para reciclaje impiden que el servicio sea rentable. Pero la situación podría cambiar pronto. Está previsto que el gobierno chino apruebe el 1 de febrero una nueva regulación para la prevención y control de la polución ambiental por residuos electrónicos.

Las empresas de reciclaje deberán estar equipadas con la tecnología adecuada para el desmontaje, procesamiento y almacenamiento de residuos o serán sancionadas con multas de hasta 500.000 yuanes (50.000 euros). El fabricante japonés Fuji Xerox ha sido la primera empresa extranjera en abrir una planta de reciclaje de cartuchos e impresoras en China.

 

Sustancias tóxicas y contaminantes

La mayoría de la basura electrónica se exporta a China de manera ilegal por el puerto de Guiyu, en la provincia meridional de Guangdong. El 80% de la población de Guiyu y sus alrededores trabaja en fábricas de desmontaje y procesamiento de residuos electrónicos. Suelen ser talleres familiares, sin el equipamiento adecuado para procesar la chatarra y extraer los componentes reutilizables. Utilizan procesos manuales precarios, que implican el contacto directo de los trabajadores con sustancias tóxicas y resultan muy contaminantes para el medioambiente.