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Miércoles, 28 de Diciembre de 2011

La Justicia frena la ofensiva húngara contra los medios

El Constitucional suspende varios artículos de la ley de prensa del Gobierno ultraderechista

PIOTR KOWALSKI ·28/12/2011 - 03:57h

AFP - Manifestación contra las medidas del Gobierno húngaro, el 23 de diciembre.-

El Tribunal Constitucional (TC) de Hungría ha puesto freno a la ofensiva derechista que lleva a cabo el Gobierno de Viktor Orban al suspender varios artículos de la polémica ley de prensa que aprobó hace un año el Parlamento. Esta norma, que instaura el control de los medios por parte del Estado como en tiempos del socialismo real, ha sido calificada de "liberticida" y "ley mordaza" por sus detractores en Hungría y ha recibido duras críticas de la Unión Europea (UE) y de la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE), así como de colectivos profesionales y medios europeos y estado-unidenses.

La sentencia del Alto Tribunal, que está presidido por Peter Paczolay, se opone a que los periodistas tengan que revelar sus fuentes, como estipulaba la normativa, porque, según el periódico Népszava, "puede abrir las puertas de par en par para que se cercene la libertad de prensa".

El fallo rechaza el control del poder sobre el contenido de los medios

El Tribunal Constitucional también rechaza el control del poder sobre el contenido de los medios. Los opositores a Orban, que tiene mayoría absoluta en el Parlamento y controla las principales instituciones públicas, valoraron positivamente la sentencia porque pone de manifiesto que "todavía funciona el Estado de derecho en Hungría".

A pesar del revés jurídico y político sufrido por el primer ministro, el panorama de la libertad de prensa y de expresión en Hungría sigue siendo preocupante. Hace unos días, el Consejo de Medios, el órgano gubernamental que supervisa el trabajo de los periodistas, decidió retirar la frecuencia a Klubradio, la única emisora de radio opositora.

Su director, Andras Arato, denunció que "una emisora que tiene diez años de existencia y una audiencia de medio millón de personas pueda ser tratada de esa manera" y acusó a los gobernantes de "conceder la renovación de la frecuencia de manera cínica" y en función de la cercanía al poder ejecutivo.

El Gobierno retira la licencia a la única emisora de radio opositora

"Profesionales aterrorizados"

La situación es tan escandalosa que el 10 de diciembre un grupo de periodistas organizó en Budapest una huelga de hambre ante la sede de la televisión pública después de que estallara una polémica con Zoltan Lomnici, expresidente de la Corte Suprema de Justicia.

Según los opositores, en una emisión realizada por la televisión pública, el rostro de Lomnici, que es crítico con el primer ministro, salió difuminado para que no apareciera en pantalla junto a un eurodiputado rumano que estaba siendo entrevistado.

Los periodistas aseguraron que no fue un error técnico sino un acto de manipulación por parte de la dirección de la cadena. "Lo que está sucediendo bajo el nombre de la libertad de prensa: los profesionales aterrorizados y emisiones manipuladas y falsificadas", denunciaron.

El Gobierno despidió ayer a dos de sus periodistas en la televisión pública, Péter Nagy Navarro y Aranka Szávuly, que protestaban con una huelga de hambre desde hace dos semanas contra la manipulación en el caso Lomnici.

El Parlamento aprobó también una ley electoral que, según los opositores, cambiará el sistema de votación húngaro a favor del Fidesz, el partido de Orban. El ex primer ministro socialista Ferenc Gyurcsany condenó la "autocracia" de Orban durante un acto de protesta delante del Parlamento con diputados del partido ecologista de izquierda LMP.