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Miércoles, 28 de Diciembre de 2011

Un samurái al volante

El autor policiaco James Sallis analiza la adaptación de su novela 'Drive'. El filme, convertido en la revelación del año, ganó el premio al mejor director en Cannes

CARLOS PRIETO ·28/12/2011 - 06:51h

Ryan Gosling interpreta a un conductor silencioso en el filme del danés Winding Refn.

Ahora que está de moda decir que los emprendedores nos sacarán de la crisis, quizás sea el momento de ver una película como Drive, que recupera la figura del profesional hecho a sí mismo que se toma extremadamente en serio su trabajo. Aunque este sea, ay, conducir para mafiosos y atracadores en fuga.

"Yo conduzco. No hago nada más. No me quedo esperando a que tú planifiques el golpe ni mientras lo das. Tú me dices dónde empezamos, dónde vamos, dónde iremos cuando terminemos, a qué hora es la cosa. Yo no participo, no conozco a nadie, no llevo armas. Yo sólo conduzco". Estas líneas, escritas por James Sallis (Arkansas, 1944) al inicio de Drive (novela reeditada ahora por RBA y publicada en 2005), resumen la filosofía de un samurai del volante llamado Driver. Un tipo silencioso que conduce para el mejor postor. Especialista de la industria del cine de día, atracador de noche. Nadie conduce como él en Los Ángeles.

"Es una de las mejores cintas criminales hechas nunca"

Un personaje convertido ya en leyenda criminal contemporánea gracias a su salto a la gran pantalla: Drive, producción hollywodiense dirigida por Nicolas Winding Refn y protagonizada por Ryan Gosling, es una de las grandes revelaciones del año desde su estreno en Cannes, donde dejó a casi todos con la boca abierta: no es nada fácil que un thriller de acción se lleve el premio al mejor director en el templo del cine de autor. El filme, que se estrena en España hoy, aparece estos días en todas las listas con los mejores filmes de 2011.

"Es una de las mejores películas criminales hechas nunca, una asombrosa obra de arte", cuenta James Sallis a Público. El novelista está tan entusiasmado con Drive que celebra los cambios introducidos por Winding Refn y su guionista Hossein Amini: "Muchos detalles son diferentes, pero el corazón y el alma de mi historia están ahí. Tanto el productor Adam Siegel como Hoss y Nic Refn vieron exactamente lo que quise contar. Las películas, por supuesto, están hechas con un lenguaje muy diferente, y ciertas transformaciones son necesarias", razona Sallis.

"No fue tanto la historia lo que me intrigó. Fue más el concepto y la idea de un hombre con personalidades separadas", ha contado Nicolas Winding Refn sobre la novela de Sallis.

"Es un hombre de acción fuera de la sociedad: sigue su propio código"

El director danés se refería a los dos oficios del protagonista, aunque la dualidad se extiende también a su carácter, puesto a prueba cuando un atraco sale mal y la mafia le amenaza de muerte. Todo justo cuando acababa de conocer a una chica (Carey Mulligan) que podía sacarle del ensimismamiento. Driver tendrá que ponerse burro para salvar el pellejo y la relación. Es un sociópata capaz de asombrosos gestos de generosidad. Un psicópata en potencia con cariño para dar y regalar. Amor y violencia a todo gas.

"Para mí no es un sociópata, sino un hombre herido por su pasado. Como muchos de nosotros, Driver intenta con todas sus fuerzas no dejarse llevar por la violencia que lleva dentro. También es una réplica de la imagen del caballero-guerrero común a la mayoría de las culturas: el hombre de acción que vive mayormente fuera de la sociedad, siguiendo su propio código", resume Sallis.

"Condujo. Eso era lo que hacía. Lo que haría siempre. Levantó el pie del embrague y se incorporó a la calle desde el aparcamiento de la playa, regresando al mundo por su mismo borde; debajo, el ronroneo del motor, encima, la luna amarilla, y, por delante, cientos y cientos de millas por recorrer", se lee en la parte final del libro. Antes hemos visto cómo Driver hundía un cuchillo en el cuello de un mafioso.

El escritor estadounidense prepara ya la secuela del libro

La película prescinde de cualquier pista sobre el pasado del personaje, renuncia a los análisis psicologistas sobre su comportamiento para concentrarse en el retrato conductista de un hombre que va del apartamento al coche y del coche al apartamento, un tipo definido por su oficio, a la manera de otros samuráis urbanos minimalistas y enigmáticos, como el Alain Delon de El silencio de un hombre (Jean Pierre Melville, 1967) y, sobre todo, el Ryan O'Neal de Driver (Walter Hill, 1978), policiaco de culto sobre un delincuente de carácter austero, pero extremadamente resolutivo al volante. Drive, de hecho, contiene más de un guiño estético a cierto cine de acción estadounidense de finales de los setenta y principios de los ochenta.

"Me recordaba a algunos de mis héroes del pasado, a esos personajes del cine que admiraba de pequeño, los que interpretaban Steve McQueen y Clint Eastwood. Hombres que hablaban poco, pero que lo decían todo con sus actos", ha explicado el productor del filme, Marc E. Platt.

Situaciones extremas

Sallis es algo así como un hombre del renacimiento de las letras estadounidenses. Poeta, músico y escritor de literatura fantástica, se ha volcado en el género negro porque le permite narrar la vida de "personas en situaciones extremas" y realizar "retratos sociales" de su país: "Procuro ofrecer un vistazo cercano a los marginados, los desposeídos y los repudiados. El género negro pone a la sociedad y sus personajes a cocer, hasta que están listos para verter sus esencias".

El escritor se ha hecho un nombre en el mundo de la novela policiaca contemporánea con su serie de novelas protagonizadas por Lew Griffin (Mariposa de noche, El tejedor, etc.), un detective afroamericano, borrachuzo y hecho a sí mismo que opera en Nueva Orleans. Sallis también ha escrito una biografía sobre Chester Himes, el autor negro clave de la novela criminal del siglo XX. En resumen, Sallis es un blanco sureño fascinado por la cultura negra.

"Soy un sureño, de la región del delta del río Missi-ssippi, justo debajo de Memphis. Crecí con niños negros como compañeros de juegos. Cuando comencé a tocar música, me centré en el blues. La primera vez que leí a Himes, al que descubrí tras pasar por Hammett y Chandler, me sentí como si estuviera viendo otro mundo a través de la ventana, un mundo reconocible en muchos sentidos, pero impenetrable y extraño en muchos otros", razona.

Sallis está ahora escribiendo una secuela de Drive que transcurre siete años después. "Driver ha conseguido construirse una vida normal. Pero un día él y su prometida son atacados y ella será asesinada", resume el autor. Motores y cuchillos en marcha otra vez, pues.

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