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Martes, 27 de Diciembre de 2011

Zapatero defiende que "fluya la autocrítica"

Reitera que va a ser "absolutamente neutral" ante el 38º Congreso y destaca la "lealtad ejemplar" que le han mostrado los socialistas

 

PÚBLICO ·27/12/2011 - 02:59h

José Luiis Rodríguez Zapatero, en una imagen en el Congreso. AFP

Los tambores de guerra sonaron la semana pasada en la casa socialista. Los partidarios de Carme Chacón frente al círculo de Alfredo Pérez Rubalcaba. Y, desde el principio, José Luis Rodríguez Zapatero y la discusión sobre su legado como arma arrojadiza. El expresidente siempre ha reivindicado su posición de árbitro. Y ayer, en una entrevista en el Diario de León, la volvió a subrayar: "Ya he explicado que voy a ser absolutamente neutral y ni siquiera voy a apuntar lo que pudiera pensar que sería más conveniente. Quiero ser extraordinariamente escrupuloso con el debate de los compañeros y, por supuesto, con lo que vayan a elegir".

Zapatero, en línea con lo que había trasladado el pasado viernes a través de fuentes oficiales, no se declaró molesto por el tono del Manifiesto de los 30, divulgado la semana pasada y promovido, entre otros, por los exministros Carme Chacón y Francisco Caa-maño. Y reiteró que no lanzó el segundo texto, Yo sí estuve allí, suscrito por una veintena de ex altos cargos de su Gobierno. "No, no. Impulsar nada, desde luego. No, entiendo que es el proceso lógico del debate precongresual, donde hay que elegir una nueva dirección y hay que fijar los contenidos básicos de un proyecto", respondió a preguntas de los entrevistadores.

También rechazó calificar las críticas vertidas a su gestión en ese documento de "exceso verbal" y de "deslealtad". "Si hay algo que he tenido como presidente del Gobierno es un apoyo incondicional de mi partido y una lealtad ejemplar de mis compañeros [...]. Ahora tenemos un congreso y es normal que antes haya un debate [...]. Pero siempre los congresos le salen bien al PSOE. Dejemos que fluyan las energías, las posiciones y, por supuesto, la autocrítica". Pero el examen de su tarea de gobierno la tienen que hacer otros (el PSOE, la sociedad), no él, insistió: "La evaluación necesita perspectiva".

La recuperación, en 2013

La entrevista se detiene también en la crisis, cuyos "síntomas de recuperación" se sentirán en 2013, tras un 2012 de "dificultades serias". La recesión, no obstante, "no va a poner en riesgo las políticas del Estado del bienestar".

La reducción del déficit es una condición "in-dis-pen-sa-ble", enfatizó, "porque es el termómetro" de la capacidad de financiación de España. Sí reconoció que el crecimiento necesita estímulos, "que no pueden ser fiscales", sino reformas estructurales. "Tiene que haber un motor para el crecimiento y la confianza en la inversión".