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Viernes, 23 de Diciembre de 2011

Ablación de tumores hepáticos con radiofrecuencia aumenta supervivencia

Reuters ·23/12/2011 - 16:02h

Un nuevo estudio sugiere que la ablación percutánea por radiofrecuencia (APR) prolonga una década la supervivencia al cáncer de hígado.

Según la investigación, llevada a cabo en Japón, uno de cada cuatro pacientes con carcinoma hepatocelular tratado con ablación percutánea por radiofrecuencia (APR) seguía con vida 10 años más tarde.

"Nuestra experiencia clínica de 10 años demuestra que la APR podría ser curativa en el sitio afectado, lo que prolonga la supervivencia una década, y con un procedimiento seguro", concluyen los autores en American Journal of Gastroenterology.

La APR se adoptó mundialmente para tratar pacientes con carcinoma hepatocelular (CH) que no se puede extirpar. Existen informes sobre los resultados a cinco años, pero a 10 años son raros.

En el 2010, Peng et al, de la Universidad Sun Yat-Sen de Guangzhou, en China, identificó una tasa de supervivencia a 10 años del 33,9 por ciento en 224 pacientes; todos tenían la función hepática preservada y tumores solitarios pequeños.

Ahora, el equipo de Shuichiro Shiina, de la Escuela de Graduados de Medicina de la Universidad de Tokio, publica los resultados asociados con la evolución, la recurrencia y la supervivencia a 10 años de un grupo de pacientes tratados en su centro de atención terciaria.

Entre 1999 y el 2009, el equipo realizó 2.982 procedimientos de APR en 1.170 pacientes con CH primario. Cada tratamiento incluyó la repetición necesaria del procedimiento para lograr la necrosis completa del tumor, según imágenes por tomografía computarizada (TC).

En total, se hicieron 4.514 procedimientos con la ablación del 99,4 por ciento de los tumores tratados.

Se registraron complicaciones, como perforación intestinal, hemoperitoneo, infarto hepático o implantes neoplásicos, en el 1,5 por ciento de los procedimientos (67 de 4.514).

El seguimiento duró 38 meses en promedio. Sólo el 3,4 por ciento de los tumores habían avanzado localmente en 10 años.

Pero la tasa de recurrencia distante fue del 78,1 por ciento a los cinco años y del 80,8 por ciento a los 10 años.

La supervivencia general fue del 60,2 por ciento a los cinco años y del 27,3 por ciento a los 10 años. En el 55,8 por ciento de los pacientes, el CH fue la causa de la muerte.

Los resultados fueron peores en los pacientes con tumores de entre 2 y 5 centímetros (cm) que con tumores de 2 cm o menos, pero no en pacientes con tumores de más de 5 cm.

"Esto podría ser porque la cantidad de pacientes con tumores mayores a 5 cm no eran tantos como para que la diferencia fuera estadísticamente significativa", comenta el equipo.

En cambio, los autores de un meta-análisis publicado el año último en Journal of Hepatology hallaron que la APR es la mejor terapia ablativa para el CH de 2 cm o más, pero no para los más pequeños.

En resumen, los autores concluyen: "La APR sería un tratamiento de primera elección para ciertos pacientes con CH inicial".

Peng et al coincidió el año pasado en European Journal of Surgical Oncology. "La APR es el tratamiento de primera elección para pacientes con CH solitario (inferior a) 5 cm y función hepática preservada. La cirugía puede ser una terapia de segunda línea (...) cuando la APR no es viable", escribió.

Pero el consenso no es unánime.

En agosto, un equipo de Taiwán publicó que en los pacientes con función hepática preservada y CH temprano o inicial, la supervivencia a cinco años era similar con cirugía o APR, aunque la supervivencia sin enfermedad era superior con la cirugía.

FUENTE: American Journal of Gastroenterology, online 13 de diciembre del 2011