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Viernes, 23 de Diciembre de 2011

Estudio analiza cierre salas de emergencia EEUU en última década

Reuters ·23/12/2011 - 15:46h

Por Kerry Grens

En la última década, los hospitales de California que atienden a una mayor proporción de pacientes negros fueron cerrando sus departamentos de emergencia, comparado con los hospitales con menos pacientes afroamericanos.

También se registró más riesgo de cierre de los departamentos de emergencia en los centros con una mayor proporción de pacientes de Medicaid o los hospitales con un modelo de atención sin fines de lucro.

"Esto debería preocuparle a la población. Que no exista una sala de emergencias en el barrio no significa que las emergencias de esa población hayan desaparecido", dijo la doctora Renee Hsia, autora principal del estudio y profesora de la University of California en San Francisco.

El equipo de Hsia analizó los cierres de los departamentos de emergencias de California entre 1998 y el 2008.

El 7,2 por ciento (29 de 401) de los departamentos de emergencia estatales cerraron en la última década. El 1,87 por ciento de los pacientes atendidos en esos departamentos eran afroamericanos, comparado con el 1,13 por ciento atendido en los departamentos que permanecieron abiertos.

Además, el 28 por ciento de los pacientes de los departamentos cerrados utilizaban el seguro de salud estatal Medi-Cal, comparado con el 20 por ciento de los pacientes de los departamentos que siguieron funcionando.

La mayoría de los cierres ocurrió en el condado de Los Angeles, "lo que explicaría la relación observada entre esos cierres y la atención de los pacientes negros porque el condado posee una mayor proporción de población afroamericana que el resto de California", escribe el equipo.

"Los cierres son una consecuencia que está más relacionada con la economía que con la etnia", opinó el doctor Wesley Fields, presidente del Fondo de Acción para la Emergentología y profesor de la University of California en Irvine.

Es que, por un lado, el equipo no halló una correlación entre las dos principales minorías de California, los hispanos y los asiáticos, y el cierre de las salas de emergencia.

Además, indicó Fields, que no participó del estudio, los hospitales aumentaron la eficiencia y el volumen de atención como ningún otro componente de la industria de servicios.

"Casi todos los hospitales operan en el sector privado, aunque no tengan fines de lucro, en áreas con familias de mayores ingresos y tienen más posibilidad de obtener ganancias, dejando atrás las zonas de bajos ingresos", dijo Fields.

Para Hsia, lo importante es que "necesitamos más supervisión gubernamental y la regulación de los cierres de los departamentos de emergencias, como así también del acceso a la salud".

El estudio no determinó si los cierres de los departamentos de emergencia tuvieron un impacto negativo en la salud de la población cercana. También se desconoce en qué medida este patrón de cierres en California refleja la tendencia nacional.

En un editorial sobre el estudio, Fields cita otros estudios que habían identificado un aumento de la capacidad de camas de los departamentos de emergencia estatales entre el 2000 y el 2007, a pesar de los cierres de salas.

Pero también el 88 por ciento de los residentes de esas zonas debían viajar algo menos de 8 kilómetros de más para llegar a la próxima sala más cercana.

Ahora, escribe, el desafío es "definir cómo agregar valor a la interfaz entre las comunidades y el avance de la atención hospitalaria, y también cómo los departamentos de emergencia pueden integrar mejor el servicio a los grupos más desatendidos o mejorar la salud pública con médicos comunitarios".

Y agregó: "Las autoridades deberían redirigir los recursos a los hogares médicos y las clínicas comunitarias, en lugar de tratar de mantener abierto cada" departamento de emergencia.

FUENTE: Annals of Emergency Medicine, online 16 de noviembre del 2011