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Viernes, 23 de Diciembre de 2011

Efectos adversos de terapias dirigidas aumentan costos del cáncer

Reuters ·23/12/2011 - 15:24h

Por Genevra Pittman

Erupciones dolorosas y otros efectos adversos en la piel que generan las nuevas terapias dirigidas contra el cáncer aumentarían los costos de los tratamientos.

Esta semana, un equipo informó que el costo promedio de tratar a cada paciente oncológico que consulta en una clínica dermatológica por problemas de la piel, el cabello y las uñas fue de casi 2.000 dólares. Eso incluye los gastos por consultas, fármacos y análisis de laboratorio.

Si los efectos adversos son muy graves, algunos pacientes con problemas cutáneos deben retrasar o alterar el tratamiento.

"Entre los efectos adversos dermatológicos, la irritación cutánea y la sequedad de la piel son las dos preocupaciones más importantes para los pacientes porque son inesperadas durante la terapia", dijo el coautor del estudio, doctor Mario Lacouture, del Centro de Oncología Memorial Sloan-Kettering de Nueva York.

"Están preparados para perder el cabello, para tener náuseas y diarrea, pero no para esperar estos problemas cutáneos", añadió.

El equipo de Lacouture, de la Facultad de Medicina Feinberg de la Northwestern University, en Chicago, analizó los costos de las reacciones cutáneas de 132 pacientes bajo tratamiento con terapias dirigidas que concurrieron a su clínica dermatológica entre el 2005 y el 2008.

La mayoría tenía cáncer de colon o pulmonar y las terapias más comunes fueron cetuximab (Erbitux) y erlotinib (Tarceva).

Los pacientes consultaron por una gran cantidad de problemas dermatológicos, como acné con dolor, lesiones y ampollas en las manos y los pies, e infecciones en las uñas. Los tratamientos costaron entre 21 y casi 11.000 dólares.

El costo total de las terapias, las consultas, los procedimientos terapéuticos y los test de laboratorio, como el análisis de sangre y el cultivo de las secreciones de las heridas fue de 1.920 dólares por paciente.

Los fármacos dermatológicos fueron lo más costoso, con unos 840 dólares por paciente, según precisa el equipo en Archives of Dermatology.

Lacouture comentó que más de la mitad de los pacientes tendrían reacciones en la piel, el cabello y las uñas a los nuevos fármacos para los tipos de cáncer más letales. Eso es porque, además del cáncer, también atacan proteínas de la piel.

Si esas reacciones son graves, en especial con ciertos fármacos oncológicos, como sorafenib (Nexavar) para el cáncer renal, los médicos deberían ajustar las dosis o suspender su uso durante un período.

"En la mayoría de los casos, manejamos la toxicidad y seguimos adelante con el tratamiento. Pero en un pequeño porcentaje de pacientes, sí interfiere", dijo la doctora Barbara Burtness, del Centro Oncológico Fox Chase, en Filadelfia, quien no participó del estudio.

Lacouture indicó que, mientras que los seguros de salud cubren la mayoría de los costos extra, los problemas cutáneos demandan tiempo, traslados y copagos para el tratamiento.

Según dijo Burtness, en el futuro, esos costos deberían tenerse en cuenta al evaluar los nuevos fármacos oncológicos, aunque estima que si los oncólogos se sienten más cómodos con esos medicamentos, se acostumbrarán a controlar los efectos adversos cutáneos.

Los investigadores no están de acuerdo con el uso de antiinflamatorios y antibióticos para prevenir los efectos adversos cutáneos.

Por eso, Lacouture recomendó que los pacientes sepan que esos problemas son frecuentes y que cuanto antes de diagnostiquen y se traten, menos interferirán con el tratamiento oncológico y la calidad de vida.

FUENTE: Archives of Dermatology, online 19 de diciembre del 2011