Archivo de Público
Jueves, 22 de Diciembre de 2011

Un catedrático con la tijera afilada

Vuelve al caserón de la calle de Alcalá para ejecutar los recortes del gasto

P. G. ·22/12/2011 - 02:49h

Los funcionarios de la Real Casa de la Aduana, donde tiene su sede el Ministerio de Hacienda, en la calle de Alcalá, a un paso de la Puerta del Sol, ya le conocen. Cristóbal Montoro (Jaén, 1950), coordinador económico del PP en la pasada legislatura, vuelve a ser el ministro responsable de los impuestos y del Presupuesto. Ya ocupó el Ministerio de Hacienda entre 2000 y 2004, en la segunda legislatura de Aznar. Ahora, se añade a sus responsabilidades Administraciones Públicas, esto es, las relaciones con autonomías y ayuntamientos, y la gestión del aparato burocrático del Gobierno, funcionarios incluidos.

En los gobiernos de Aznar, Montoro (catedrático de Hacienda Pública, que desembarcó en la política en 1993 procedente del Instituto de Estudios Económicos, el think tank vinculado a la CEOE) capitaneó las rebajas fiscales de aquellos años, algo de lo que suele hacer gala y comentar a la mínima ocasión que se le presenta (aunque algunos economistas cuestionan aquellos recortes de impuestos, sobre todo de las rentas más altas y a las plusvalías). Ahora le corresponderá una tarea bien distinta: será el encargado de diseñar, y en gran medida ejecutar, los recortes del gasto para cumplir con el objetivo de déficit acordado con la UE. Así, las primeras medidas del nuevo Gobierno de Rajoy saldrán de sudepartamento: la prórroga del Presupuesto, que se aprueba ya el viernes 30, con un primer recorte del gasto, y la nueva Ley de Estabilidad Presupuestaria, que consagrará el déficit cero. También se ocupará de la eliminación de organismos públicos anunciada por Rajoy, y tendrá que negociar el sueldo de los empleados públicos, si no vuelve a congelarse el próximo año.

Su primera tarea será la prórroga del Presupesto, con un menor gasto

Las medidas anunciadas por Rajoy en la investidura también incluyen ajustes en los impuestos (y deja para más adelante una eventual reforma tributaria) y, aunque dijo que no tiene intención de elevar la presión fiscal, algunos analistas no descartan que haya que subir el IVA para poder cuadrar el déficit. De bajar impuestos, a Montoro le tocaría ahora subirlos.