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Jueves, 22 de Diciembre de 2011

La guerra de depósitos se suavizará en España

El BCE presta medio billón a tres años a la banca para que se sanee

PÚBLICO ·22/12/2011 - 04:25h

Xalok - La falta de liquidez acentúa los problemas del euro.

¿Para qué se toma esta medida?

Los mercados en los que habitualmente consiguen el dinero las entidades financieras europeas están cerrados. Nadie les presta, porque no se fían de que vayan a devolverle los fondos. Por eso, el BCE les entrega ahora toda la liquidez que le piden a un precio irrisorio del 1%.

¿No había ya barra libre de liquidez?

La había, pero el plazo máximo había sido de un año y las entidades necesitan dinero a más largo plazo, porque no pueden dar créditos a 10, 20 o 30 años cuando los fondos con los que dan esos préstamos tienen que devolverlos sólo un año después. Ahora, el BCE les da más tranquilidad porque con este dinero pueden hacer frente a los millonarios vencimientos que tienen en el próximo año, aunque sigan sin poder acudir a los mercados. Las entidades españolas deben refinanciar 84.000 millones de euros sólo en el primer semestre de 2012. Y con lo que les sobre deberían dar créditos.

¿De dónde sale este dinero?

Forma parte de los fondos que tiene el BCE. No es dinero nuevo que se emite y, por tanto, no debería suponer riesgo alguno de inflación. La banca tendrá probablemente la misma liquidez, pero a más largo plazo.

¿A quién se presta en esta subasta?

A todas las entidades que forman parte del sistema bancario europeo que lo pidan. Para recibir dinero del BCE, hay que presentar unas garantías (deuda pública en la mayoría de los casos). Lo normal es que muchas entidades hayan cambiado los préstamos a un día o a tres meses que tenían concedidos por los entregados ayer a tres años.

¿Esto abrirá el grifo del crédito?

La teoría dice que sí, porque tienen más liquidez para poner en manos de los clientes, que debe ser su principal negocio. Sin embargo, la cuestión es mucho más compleja y la respuesta más realista es que prácticamente no se notará en la concesión de créditos a corto plazo, en el sector en general. La razón es que las entidades usarán prácticamente todo el dinero para hacer frente a sus vencimientos (o para hacer un colchón de liquidez que les dé tranquilidad) y lo que les quede no querrán destinarlo a dar créditos, porque su objetivo ahora es elevar su solvencia y para eso lo que intentan es reducir sus riesgos más que ampliarlos. Además, con esta medida se solucionan temporalmente sus problemas de liquidez, pero no los de solvencia, que también están paralizando el crédito. La parálisis ecónomica tampoco ayuda a la entrega de más financiación a empresas y hogares, argumentan las entidades. Por tanto, la mejoría del crédito, de llegar, tardará unos cuantos meses, aseguran los expertos.

¿Cómo afectará a los depósitos?

Ahora que las entidades van a tener más liquidez, lo normal es que no ofrezcan tipos de interés tan elevados para captar depósitos (hay quien está pagando ahora un 5% anual cuando los tipos de interés oficiales están al 1% y el euríbor por debajo del 2%). Eso perjudicará a los usuarios, que se estaban beneficiando ahora de unos rendimientos elevados por sus ahorros. La guerra se moderará y, a cambio, beneficiará la cuenta de resultados de las entidades, que se quitarán la presión de los últimos meses de perder dinero por la captación de depósitos.

¿Qué pasará con el euríbor?

Debería bajar, aunque no fuera en exceso. Ahora, no funciona el mercado interbancario (en el que las entidades se prestan dinero) donde se fija este indicador. Con la abundancia de dinero en el mercado por un plazo prolongado, habrá menos miedo a prestarse a un día y a un año, con lo que debería comenzar a funcionar y los préstamos, a bajar de precio. El euríbor se sitúa ahora en el 2%, cuando debería rondar el 1%, que es el nivel al que se espera que esté el precio del dinero en el próximo año. Al bajar este indicador, los precios de las hipotecas irán poco a poco repreciándose a la baja. Y los nuevos créditos a empresas tendrían que abaratarse también, aunque esto es improbable, porque las entidades están elevando los diferenciales que cobran en cada préstamo.

¿Se salvarán así las entidades con problemas?

No tiene por qué. Esto supone dar un balón de oxígeno al sector para que no caiga por la falta de liquidez y arrastre consigo a toda la economía europea. Sin embargo, los problemas de solvencia de los bancos de la región siguen ahí porque tienen en sus balances activos tóxicos (en el caso de las españolas, los inmobiliarios y, en el resto de Europa, de subprime' de Estados Unidos). No obstante, con más liquidez castigarán menos a sus resultados y a la larga supondrá una ligera mejora de su solvencia.