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Martes, 20 de Diciembre de 2011

Un tercio de los jóvenes de Estados Unidos estuvo arrestado

Reuters ·20/12/2011 - 22:04h

Por Genevra Pittman

Un nuevo estudio revela que uno de cada tres jóvenes habría estado arrestado al llegar a los 23 años, a diferencia de lo que ocurría en los años 60.

Esos arrestos son por causas que van desde el consumo de alcohol antes de la edad permitida hasta el hurto menor o el delito violento.

Los autores señalan que el aumento no necesariamente refleja un crecimiento de la conducta delictiva juvenil, sino una mayor cantidad de arrestos que antes.

"La gran mayoría de esos jóvenes nunca volverán a quedar arrestados", dijo John Paul Wright, experto en delincuencia juvenil del Instituto de Ciencias Criminales de University of Cincinnati y que no participó del estudio.

El equipo de Robert Brame, de University of North Carolina, Charlotte, analizó los datos de una encuesta realizada entre 1997 y el 2008. La muestra era representativa del país.

Más de 7000 adolescentes, que tenían entre 12 y 16 años de edad el primer año de la encuesta, respondieron anualmente si y cuándo los habían arrestado.

A los 12, había estado arrestado menos del 1 por ciento de los encuestados. A los 23 años, en cambio, el 30 por ciento había sido arrestado alguna vez, comparado con un 22 por ciento registrado en 1965 en otro estudio.

"Fue un porcentaje mayor que el que esperábamos, según las cifras de los años 60, pero nada tan alto", dijo Brame.

Para los autores, el sistema de justicia penal está arrestando más jóvenes y adultos que antes, cuando se imponían multas y se entregaban citaciones a las personas que hoy se arrestan.

Wright destacó que los jóvenes que tienen un arresto en sus antecedentes tendrían más problemas para conseguir trabajo en el futuro.

Una cosa es haber participado en un delito violento y otra, completamente distinta, es haber violado una norma, como beber alcohol a edades no permitidas o fumar marihuana.

"El arresto tiene efectos sociales importantes para quienes están transitando de la adolescencia a la adultez", aseguró.

La encuesta no indagó por qué los participantes habían sido arrestados, pero Brame dijo que los delitos más comunes a esa edad son el robo, el vandalismo y el incendio.

Brame destacó que ser pobre, tener problemas en la escuela y vivir en un hogar complicado son factores que están asociados con un aumento del riesgo de ser arrestado a esa edad.

El equipo precisó en Pediatrics que otras señales de alarma de la conducta delictiva juvenil son los episodios de agresión y hostigamiento entre pares, hiperactividad y retraso del desarrollo.

Los pediatras, según Brame, pueden reconocer esas señales mejor que los padres y derivar a esos adolescentes a especialistas que los ayuden a superar esas conductas.

"Instamos a los padres que están preocupados por el bienestar de sus hijos que consulten con el pediatra regularmente para que los profesionales puedan actuar". (FUENTE: Pediatrics, online 19 de diciembre del 2011.)