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Miércoles, 21 de Diciembre de 2011

Menos medios, más tenacidad

Las deportistas se reivindican con su último éxito, el bronce del Mundial de balonmano

PACO GRANDE ·21/12/2011 - 08:00h

La selección española, con el bronce al cuello, ayer a su llegada a Madrid procedente de Brasil. efe

El deporte femenino español sube como la espuma. El reciente bronce de la selección de balonmano en el Mundial de Brasil es el colofón a un año brillante. Sin embargo, las chicas no han superado aún todas sus barreras. Noelia Oncina, delegada del equipo español, cree que "hemos hecho historia, sí, pero ahora tenemos que saber aprovechar esta euforia y auge del deporte femenino, porque seguimos en peores circunstancias que los hombres. Siempre nos dicen que no vendemos, pero con estos éxitos estamos dando un manotazo en la mesa y diciendo a todo el mundo que existimos. Que tenemos menos medios, pero damos que hablar".

Es un viejo problema de las deportistas. A muchas, sólo su perseverancia las hizo triunfar. Andrea Fuentes, la estrella de la natación sincronizada española, es una de ellas: "Las mujeres hemos tenido prohibiciones, pero ahora ya estamos en sitios que antes era imposible imaginar. Nosotras lo hemos conseguido con un toque de locura y valentía". Para Virginia Ramírez, campeona olímpica en Barcelona 92 con el equipo de hockey, es un problema de medios, porque compromiso sobra. "Con dinero puedes hacer concentraciones y mejorar tu preparación. Las mujeres somos mucho más comprometidas con lo que hacemos. Vas a repetir y repetir un gesto técnico, un ejercicio táctico hasta que lo hagas bien. Quizá es que socialmente, hemos tenido que luchar más que el hombre y eso nos ha dotado de mayor tenacidad".

"Seguimos en peores circunstancias que los hombres", dice Noelia Oncina

Carlos Álvarez, preparador físico del equipo femenino español de esquí alpino, de María José Rienda y de la golfista Carmen Alonso, cree que esa tenacidad es necesaria "porque la mujer está un escalón por debajo en cuanto a capacidad física y busca otros medios. Lo suple con insistencia en el trabajo. Tiene que ganarse todo y demostrar más. Por eso son más perseverantes".

Nacho Quereda lleva 24 años con las selecciones femeninas de fútbol y vaticina que aún habrá más éxitos. "Las mujeres tienen unas capacidades impresionantes y muchas ganas de aprender. Son como esponjas. Sólo han desarrollado sus capacidades a un 30% y nos están diciendo:¿Veis cómo puedo, cómo sé? ¡Ayudadme!".

José Javier Hombrados, capitán de la selección española masculina, cree que la selecciónfemenina ha sido un claro ejemplo de cómo se hace un buen trabajo. "Su base es la del Itxako, que tiene un buen nivel europeo. Y por eso el bloque tiene madurez, además de una generación de chicas de gran nivel, que trabajan juntas desde hace años. Ese trabajo se nota en la pista". Para Hombrados, no hay tanta diferencia entre un balonmano y otro. "Los sistemas, los entrenamientos, aparte de cargas físicas, son similares. El único hándicap que ponen los entrenadores en las chicas es la mentalidad. La psicología de un vestuario femenino es diferente y se maneja de otra forma. Tienen diferentes maneras de ver todo".

"Sin dinero no podrán seguir desarrollándose", apunta Dujshebaev

Para Talant Dujshebaev el tema sería casi una asunto familiar. Su mujer, Olga, fue una destacada jugadora de balonmano en Rusia. "Felicito a las chicas, a Carmen Martín y sus globos imposibles desde el extremo. A la portera, que es la mejor del mundo. Estas chicas son un claro ejemplo de la evolución social del deporte en España en las últimas décadas. Pero necesitan medios para seguir desarrollándose; sin ese dinero, no habrá mejora".

Las chicas de Dueñas han cautivado a todos, pero a Cecilio Alonso, mítico lateral del Atlético, no le sorprende su éxito. "Hablo con gente que no había visto balonmano femenino y destaca su dinamismo. Yo les digo que esa es su fuerza. En baloncesto es igual, se juega rápido, las posesiones no duran tanto como las de los hombres. Ellas enseguida ven soluciones rápidas, juegan con un desparpajo que no tienen los chicos y confían mucho en sus recursos". Aunque eso es precisamente lo que necesitan: más recursos.