Archivo de Público
Lunes, 19 de Diciembre de 2011

Fiesta para todos

Ocio familiar. El rey león', cuyo musical coincide con el reestreno del filme de Disney en 3D, encabeza la oferta navideña para grandes y pequeños

P. C. / C. P. ·19/12/2011 - 09:01h

El Rey León.

Navidad es sinónimo de tiempo libre para muchas familias. También de niños subiéndose por las paredes y pidiendo a gritos salir a la calle. La oferta de ocio para renacuajos con adultos se redobla en diciembre. En principio, toquemos madera, todos pueden pasarlo bien.

En el cine, por ejemplo, casi todas las películas de animación incluyen lecturas para público adulto e infantil. Un dato: la cinta más vista en España en las últimas semanas es El gato con botas, recuperación de uno de los secundarios más emblemáticos de Shrek al que pone voz Antonio Banderas. El filme, contado a ritmo de espagueti western, convierte al minino de botas gigantes en un héroe de acción dispuesto a reparar su honor a toda costa. Grandes y pequeños disfrutan con el gatito. Guía rápida para encontrar más cosas para hacer juntos o separados.

Dibujos gamberros

Los padres que quieren ir a lo seguro (léase evitar que sus retoños monten un escándalo bíblico en el cine porque la película les aburre) pueden optar por recurrir a las sagas favoritas de los infantes (esas cintas que no se cansan de ver una y otra vez, incluso varias veces al día, sin bajar el nivel de entusiasmo).

Happy Feet 2 recupera las peripecias de los pingüinos marchosos. En esta ocasión, el matrimonio formado por Mumble y Gloria tendrá que ayudar a su hijo a superar su fobia al baile. Pero si ver a unos pingüinos bailando no le parece suficientemente tronchante, puede recurrir a las ardillas enloquecidas. En la tercera entrega de la comedia musical Alvin y las ardillas, los animalitos se embarcan en un crucero de lujo y acaban en una isla no tan desierta. Gamberradas aseguradas.

Más allá de Hollywood, de Alemania vienen los personajes de carne y hueso de Vicky el Vikingo 2. El martillo de Thor y Kika Superbruja 2. El viaje a Mandolán. Aventuras infantiles en lugares exóticos.

Otra apuesta con riesgos cero: el tuneado 3D del clásico de Disney El rey león, que se estrena el próximo viernes. Sí, la historia es exactamente la misma que ya hemos visto mil veces: un pequeño león llamado Simba es injustamente acusado de la muerte de su padre, del que debía heredar el trono. Drama shakesperiano en la sabana africana. Pero el tirón de ver la película en 3D es indudable: el reestreno ha rozado los cien millones de dólares de recaudación en EEUU (el filme acumuló unos desorbitantes 328 millones tras su estreno en 1994).

Otro relato histórico mutado en tres dimensiones es El cascanueces, puesta al día del clásico cuento de hadas a cargo del director ruso Andrei Koncha-lovsky. El Cascanueces, que llega al cine esta semana, cuenta las aventuras de una niña de 9 años que se siente sola. Su hermano le molesta y sus padres pasan de ella. Todo cambia cuando le regalan un muñeco de madera con el que viajará a lugares insospechados. En dos palabras: cine familiar.

Un poco más atrevida es Arthur Christmas. Operación regalo, el salto al mundo de los efectos digitales hollywoodienses del prestigioso estudio británico de animación Aardm (Wallace y Gromit), antiguos reyes de la animación tradicional, con plastilina y stop motion. El filme cuenta la historia de la turbulenta jubilación de Santa Claus, empeñado en ceder el oficio de repartidor de regalos a su hijo Steven.

Ya en zona vanguardista se sitúa la belga Pánico en la granja, un delirante festival de tortazos y situaciones surrealistas desde la sinopsis: un indio y un vaquero quieren regalarle una barbacoa a un caballo que toca el piano. Una ametralladora de gags imposibles apta para adultos fanáticos del cine de autor y niños pequeños con imaginación delirante (es decir, todos).

Por último, turno para la animación local. Copito de Nieve, que se estrena el viernes, comienza con la llegada a Barcelona del único gorila blanco del mundo. Su color le convierte en el animal más popular del centro, lo que provoca envidias entre sus compañeros gorilas.

Por su parte, la producción vasca Gartoxt, de Juanjo Elordi y Asisko Urmeneta, tira de dibujos animados para contar una historia épica del siglo XII sobre el bardo de Itzaltzu.

El teatro copia al cine

La variedad que se puede encontrar en las salas de cine para los niños también se halla en los escenarios. Eso sí, una característica prima por encima del resto: este año los éxitos del cine llegan al teatro. Para empezar, también hay ración de El rey león en versión escénica. Este ya clasicazo de Disney, que se representa en el Lope de Vega de Madrid, es el musical de más éxito en Broadway desde hace 14 años. La historia es la misma que la de la película, pero aderezada con un vestuario y un maquillaje espectacular y con unas coreografías que ya han conseguido que este musical esté a punto de destronar a Los miserables, representado la pasada temporada. Por tanto, si vieron a Simba en el cine y les gusta el tono Disney, esta apuesta es segura. Una advertencia: es para mayores de 6 años, ya que las máscaras y la música pueden asustar a los más pequeños.

Si en el cine reina ahora El gato con botas, ese spin-off de Shrek, el madrileño teatro Apolo ha convertido su escenario en el Reino de Muy, Muy Lejano con un musical que se estrenó en Nueva York en 2008 y que permaneció en cartel hasta 2010. Tomando como referencia la saga del ogro verde, el musical intenta, además, atrapar al público más joven con personajes infantiles de Shrek y Fiona, pero sin perder el tono cáustico de la película con el que disfrutan también los adultos.

Alejada de las hechuras del musical norteamericano, las canciones lacrimógenas con estribillo y la eterna historia de desamor-amor, se encuentra la zarzuela Los sobrinos del Capitán Grant, la obra dirigida por Paco Mir (Tricicle) que desde hace diez años se representa en el Teatro de la Zarzuela en Navidades. Para su director es como un cómic de Tintín. Para el espectador, la historia es una montaña rusa que no baja el ritmo en ningún momento y que permite que las casi cuatro horas que dura apenas se noten. El musical se nutre de las novelas de Julio Verne y Salgari y arroja a sus personajes (un militar retirado, que interpreta un Millán Salcedo con gran comicidad, un científico despistado, una bailarina, un buscavidas y dos mecenas escoceses) a un viaje en el que surcarán el Atlántico y el Pacífico, llegarán a las costas de Chile, ascenderán los Andes, pisarán tierras argentinas y, en medio de terremotos y tormentas acabarán en Nueva Zelanda con los maoríes. A esta obra le sobra talento e ingenio y es ideal para los pequeños (a partir de 7 años) y para los adultos que quieran que les traten como a niños inteligentes.

En la oferta de los escenarios no falta este año tampoco El Circo del Sol con su último espectáculo, Zarkana. Es una de las producciones más grandes de la compañía que, en esta ocasión, no se representa bajo su famosa carpa, sino en un espacio cerrado como es el Madrid Arena. La historia evoca la época de los circos de principios del siglo XX y, sin dejar de lado su marca de la casa (trapecistas, saltimbanquis), da paso a la ternura que despierta la nostalgia acompasada por las notas del clásico musical. Para fans de la compañía canadiense y para los que se acerquen a ella por primera vez.

Libros para estar en casa

Las Navidades también propician las tardes de lectura. Yo mataré monstruos por ti, del cantante de Love of Lesbian, Santi Balmes e ilustrado por Lyona (Principal de los Libros), es una historia para niños a partir de 6 años (y leérsela a los más pequeñines) con aires de Donde viven los monstruos, de Maurice Sendak (el dibujo es un fiel homenaje), que cuenta cómo una niña afronta sus miedos cada vez que entra en el mundo de los sueños. Como dice Balmes, es un cuento para que los niños se vayan a la cama, pero también para que los adultos se enfrenten a sus preocupaciones.

Los amigos de Art, de Lolita Bosch, y los pop-up (libros interactivos) son otras de las propuestas de Edebé, que en su catálogo tiene el último premio Nacional de Literatura Juvenil, Palabras envenenadas, de Maite Carranza (a partir de 13 años). La editorial Media Vaca ofrece clásicos ilustrados como Los niños tontos, de Ana María Matute, un libro que, como dice su autora, no es para niños, sino sobre niños. Y Kalandraka nos lleva de aniversario, el del bicentenario de Charles Dickens, con Cuento de Navidad, ilustrado por Roberto Innocenti.