Archivo de Público
Domingo, 18 de Diciembre de 2011

Más émulo que sucesor

Neymar admite que copia a Messi

NOELIA ROMÁN ·18/12/2011 - 08:00h

Messi.

Ávida de nuevos ídolos que mantengan viva la inveterada competencia futbolística con Argentina, la hinchada brasileña se empeña, desde hace ya un tiempo, en comparar a Neymar da Silva Santos Júnior con Leo Messi, la estrella del Barcelona y de su gran rival continental. Cuesta sin embargo encontrar rasgos comunes entre ambos futbolistas, pretendidos actores principales de la final del Mundialito que el Barça y el Santos disputarán esta mañana en el Estadio Internacional de Yokohama. Sus personalidades son tan opuestas que, mientras el delantero azulgrana calla, a la espera de poder expresarse sobre el césped, Neymar se expone, encantado, ante los medios de comunicación.

Su imagen es casi tan llamativa como su fútbol. Su cresta, de un amarillo cambiante, atrae los flashes. Y sus palabras encuentran eco por lo que dice y por cómo lo dice. "Este partido hará historia", aseguró, un tanto grandilocuente, Neymar, en alusión a la final de hoy. "Pero no porque vaya a ser un duelo Neymar-Messi, sino entre el Barça y el Santos", aclaró el delantero brasileño. A sus 19 años, el rebautizado Menino da Vila exhibe sentido común cuando se le compara con Messi y del humor cuando habla de casi todo lo demás. "Siempre dije que Messi es el mejor del mundo. Ver cómo toca el balón es impresionante", señala Neymar, por más que su compatriota Pelé se empeñe en considerarlo un jugador "más completo" que el astro argentino.

Al brasileño no le duelen prendas en reconocer que copia algunas jugadas de la Pulga. "Como en Ronaldinho, Robinho y Ronaldo, me fijo en cosas que hace Messi", admitió el delantero que, de marcar hoy, firmaría su gol número cien con el Santos. Con más de dos centenares en su cuenta, Messi, en cambio, aspira a marcar para a emular a Pedro como goleador azulgrana en todas las competiciones de este año.

"Son jugadores que marcan la diferencia. Neymar esconde el balón de tal modo que no sabes si saldrá por la izquierda o por la derecha", apunta Puyol, un fijo en la videoconsola del brasileño. "Enfrentarme a Puyol y poder darle la mano será un honor", confesó O Galo, otro de los apodos de la estrella brasileña. "Aunque en la final tendré que darle un poco de trabajo", apostilló Neymar, antes de recibir la visita de su gran amigo Dani Alves, sin lograr sonsacarle ninguna pista sobre cómo burlar la defensa azulgrana.

Por lo que cuenta y se ha visto, más que sucesor de Messi, Neymar es, de momento, su émulo.