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Domingo, 18 de Diciembre de 2011

La hora de la verdad

El nuevo presidente debe avanzar su programa de Gobierno en el debate de investidura, nombrar a los ministros y adoptar las primeras medidas

MARÍA JESÚS GÜEMES ·18/12/2011 - 14:16h

MARÍA JESÚS GÜEMES - Mariano Rajoy se pone de pie en su escaño el pasado 13 de diciembre, fecha de la constitución de las Cortes. efe

El día de la constitución de las Cortes, Mariano Rajoy andaba con el gesto torcido en su escaño tomando notas. Algunos en su partido pensaron que era porque estaba concentrado, esbozando su discurso de investidura. Este se conocerá mañana e incluirá algunas de las medidas que tiene previsto adoptar. Después de lo poco que se ha exhibido desde que ganó las elecciones el pasado 20-N, el dirigente conservador arrancará así una de las semanas más intensas de su carrera política.

El líder del PP abandona la oposición para convertirse en presidente de Gobierno. Si la noche de la victoria empezó a notar el peso de la responsabilidad, en estos días sentirá cómo todos los ojos se clavan sobre él pendientes de los pasos que va a dar para salir de la crisis y luchar contra el paro.

En su investidura apelará al consenso a pesar de su mayoría absoluta

Le toca mover ficha de una vez por todas. Ya no podrá esconder por más tiempo su hoja de ruta. Tendrá que pasar de la ambigüedad que destilaba su programa electoral a la concreción. Dejará de criticar la gestión de los demás porque será la suya la que esté bajo observación. Y, por mucho que recurra a la cantinela de que la herencia socialista es muy mala, Rajoy sabe que los ciudadanos no quieren quejas sino soluciones y conocer los ejes de su alternativa.

Es lo que expondrá durante su intervención en el Congreso. Se espera que en esta ocasión desvele las líneas básicas de su programa de Gobierno. También que anuncie la estructura del Ejecutivo. Pero la mayoría de su partido tiene más curiosidad por saber las caras que lo conformarán.

1. Gobierno: Menos ministros

Sus obsesiones: reducir el déficit y una nueva reforma laboral

El pasado lunes, tras la Junta Directiva Nacional, los cargos del PP huían a la carrera. Sobre todo aquellos cuyos nombres están en todas las quinielas. Se acababa de anunciar quiénes iban a ser los presidentes y portavoces del Congreso y Senado y, con ello, se despejaban algunas incógnitas. Un destacado miembro del Comité de Dirección salió bromeando del encuentro: "De momento sigo en la casa de Gran Hermano".

Rajoy ha guardado celosamente el secreto de quiénes le acompañarán. En el PP creen que en el reparto estarán Soraya Sáenz de Santamaría, Alberto Ruiz-Gallardón, Ana Pastor, Cristóbal Montoro, Miguel Arias Cañete, José Manuel Soria, Luis de Guindos, Manuel Pizarro El futuro presidente sólo ha dado algunas pistas. Primero, que habrá más políticos que tecnócratas. Segundo, que su Gobierno responderá a su carácter previsible.

«Depende», respondía sobre funcionarios y pensiones. Ahora ya le toca decidir

Rajoy aseguraba hace unos días que aún no le había encomendado tarea a nadie. Al portavoz del Grupo Popular, Alfonso Alonso, lo llamó tan sólo unas horas antes de comunicar su nombramiento en público. Los que le rodean consideran que eso puede valer para algunos cargos, pero les parece imposible que lo aplique con el ministro de Economía, que tendrá un papel protagonista.

La otra cuestión es saber cuánta gente posará en la clásica foto de la escalera de la Moncloa. Actualmente, José Luis Rodríguez Zapatero cuenta con 15 personas: dos vicepresidentes y 13 ministros. Rajoy siempre ha dicho que iba a reducir su equipo. Está por ver si prescinde o fusiona alguno de los cinco ministerios que él ocupó durante la etapa de José María Aznar. A pesar de abogar por disminuir su número, lleva meses defendiendo la recuperación del Ministerio de Agricultura.

Eso sí, Rajoy comenzará, tal y como hicieron sus barones autonómicos nada más llegar al poder, por recortar el organigrama y eliminar altos cargos. El presidente de los conservadores anunció que al tomar posesión crearía un grupo de trabajo entre Estado, comunidades autónomas y ayuntamientos para suprimir duplicidades y simplificar la Administración con el fin de reducir el gasto público.

Además, desea promover un gran Pacto Territorial por la Austeridad y la Eficiencia. Al ganar adelantó su intención de convocar la Conferencia de Presidentes, a los que les exigirá el cumplimiento del déficit. Es su gran obsesión, que certificará en uno de sus primeros consejos de ministros con la aprobación de la Ley de Estabilidad Presupuestaria.

2. Decisiones urgentes: Pensiones y funcionarios

Al presidente del PP le gusta tomarse su tiempo para adoptar decisiones, pero en cuanto pise su nuevo despacho se encontrará con dos temas sobre los que tiene que pronunciarse de forma urgente: qué hacer con el sueldo de los funcionarios y la congelación de las pensiones. Serán los asuntos principales del decreto ley de prórroga de los Presupuestos que tendrá que aprobar el Consejo de Ministros del 30 de diciembre.

Cuando se le preguntó por ello hace meses respondió con un lacónico "depende". Lo condicionó al estado de las cuentas. En estos momentos, tras los contactos para el traspaso de poderes, tiene en sus manos los datos y ya no tiene excusas para no aclarar lo que hará.

En plena campaña electoral aseguró que iba a revalorizar las pensiones en función del IPC. "Es mi prioridad", dijo sin cesar. Pero el jueves pasado, al salir de su audiencia con el rey, disparó la alarma al evitar comprometerse. "Mi intención es cumplir lo que he dicho. Si algo no lo puedo hacer, lo explicaré", indicó apelando a la pedagogía frente a una hemeroteca que se puede convertir en su peor pesadilla.

Su hermetismo también ha provocado rumores sobre una nueva rebaja salarial de los empleados públicos. Más aún después de los recortes realizados por su mano derecha, María Dolores de Cospedal, en Castilla-La Mancha o de haberse mostrado tan comprensivo con las medidas del presidente de la Generalitat catalana, Artur Mas. También se ha llegado a sospechar que podría manejar la idea del despido de funcionarios como sugirió el presidente de la CEOE, Joan Rosell. En el PP hay dirigentes que coinciden en el diagnóstico de que sobran. Rajoy sí ha sugerido en alguna ocasión el ajuste de personal, pensando sobre todo en prescindir de interinos, como está ocurriendo en la Comunidad de Madrid con los profesores. Pero lo de echarlos, para lo que tendría que cambiar la ley, lo deja aparcado hasta que reciba los documentos que ha pedido a los agentes sociales para abordar la nueva reforma laboral.

3. Reformas: Laboral y sistema financiero

En el calendario ya hay marcada una fecha importante: después de Reyes, momento en el que Rajoy recibirá las conclusiones de sindicatos y patronal, aunque no se descarta que antes mantenga una reunión conjunta con ellos ya en la sede de Gobierno. El presidente electo anunció en la cumbre del PP europeo en Marsella que hará "una profunda" reforma de la legislación laboral. Lo fundamental para él es la negociación colectiva y es consciente de lo difícil que va a ser llegar a un acuerdo. Su idea, simplificar contratos y que los convenios de empresa tengan prevalencia sobre los provinciales o sectoriales. Sobre la mesa: la devaluación competitiva de los salarios y los minijobs, trabajos de pocas horas con una remuneración de 400 euros, que pidió el Banco Central Europeo por carta el pasado mes de agosto. Para crear empleo, Rajoy ha dicho que en sus primeros cien días impulsará una ley de emprendedores. En este periodo presentará además la ley de Transparencia, la de Unidad de Mercado y la reforma de las subvenciones.

En 2008 Rajoy prometió crear 2,2 millones de puestos de trabajo. En esta ocasión, y con las malas perspectivas de la Comisión Europea, que no ve recuperación económica hasta el 2013, no se ha aventurado a dar cifras.

Además, garantizó que su Ejecutivo culminará la reestructuración del sistema financiero para lograr el saneamiento bancario y conseguir que fluya el crédito "cuanto antes". Lo primero que hizo Rajoy tras salir elegido fue reunirse con banqueros. Antes que con nadie. Estudia la opción de crear un banco malo que agrupe activos contaminados, principalmente inmobiliarios, de las entidades. En el primer trimestre de 2012 se sabrá si finalmente lo hace.

4. Presupuestos: Recortes e impuestos

En estos meses trabajará en el proyecto de Presupuestos con la idea de que estén listos para marzo y se aprueben antes del verano. Rajoy se escuda en ello para no adelantar por dónde irán sus ajustes. Explica que, en cuanto tenga el cuadro macro-económico, llegará la hora de hacer una previsión de gastos e ingresos. Siempre con la vista puesta en cumplir el objetivo de déficit del 4,4% para 2012.

Sus asesores económicos estiman que tendrá que realizar un recorte presupuestario de 40.000 millones de euros. Eso terminaría por afectar a la educación, a la sanidad y a los servicios sociales, aunque los haya garantizado. El PP ha hablado muchas veces de establecer una cartera de servicios públicos básicos comunes a todos los ciudadanos, sin especificar a qué se refería con ello, y mantiene que no habrá un tijeretazo social. Pero también lo hacía en Galicia Alberto Núñez Feijóo y terminó por ejecutarlo.

Rajoy reconoció hace tan sólo unos días que la situación es "más que difícil" y que se avecinan iniciativas "no gratas". En su discurso de investidura apelará a la colaboración de todas las fuerzas políticas para salir a flote a pesar de que cuenta con mayoría absoluta para hacer y deshacer a su antojo. Tendrá que priorizar. La cobertura por desempleo y la atención a la dependencia están en el punto de mira. Rajoy ha rechazado el copago. Pero en el PP piensan en otras fórmulas como dar preferencia a unas operaciones sobre otras.

Con las cuentas generales del Estado se comprobará si puede hacer honor a su palabra de no subir los impuestos. En la sede nacional del PP ya consideran la posibilidad de tocar el IVA. Antes Rajoy decía que lo iba a bajar. Renunció a ese discurso en campaña y puede que tenga que hacer ahora lo contrario ante la bajada de la recaudación de tributos que, como él mismo reconoce, le preocupa mucho. Al igual que "la hemorragia" de la deuda soberana.

5. Política exterior: Europa y política exterior

Rajoy quiere tener "peso y opinión" en la Unión Europea. Cuando lleguen los deberes tendrá que hacer propósito de enmienda sobre sus críticas a Zapatero. "Vamos a defender nuestros intereses, participar en la construcción de Europa. Hacerlo con propuestas. Vamos a ser muy activos en la política europea a lo largo de la próxima legislatura", le dijo Rajoy al rey. Está previsto que para principios de año viaje a Marruecos y está en estudio una visita a Roma y otra a Portugal.

La agenda del relevo

19 de diciembre: Investidura

A primera hora están convocadas la Junta de Portavoces y la Mesa del Congreso. Entonces se resolverá el recurso de Amaiur para ver si consigue tener finalmente grupo propio. Después se celebrarará el pleno de investidura del nuevo jefe del Ejecutivo, Mariano Rajoy.
La sesión comenzará a las 12:00 de la mañana.

El líder conservador subirá a la tribuna, expondrá su programa de gobierno y pedirá el apoyo de los partidos con representación parlamentaria. Después habrá un receso y se reanudará la sesión con la intervención de los portavoces de los grupos. El primero será el socialista Alfredo Pérez Rubalcaba.

20 de diciembre: Votación

Segunda jornada del debate de investidura, en la que tomarán la palabra los partidos que no hayan intervenido el día anterior y luego se procederá a la votación. Saldrá elegido a la primera porque el PP obtuvo mayoría absoluta el pasado 20-N. El rey ratificará el nombramiento. Este martes, José Luis Rodríguez Zapatero abandona la Moncloa. Rajoy ya podría mudarse a ella. Pero el presidente conservador no ha aclarado cuándo va a trasladarse a la residencia oficial del presidente, alegando haber tenido cosas más importantes en las que pensar. No es el primero que se resiste a habitar la Moncloa, pero al final todos los presidentes han tenido que hacerlo por motivos de seguridad.

21 de diciembre: Posesión

Rajoy irá a la Zarzuela a tomar posesión del cargo y reunirse con Juan Carlos de Borbón. En ese momento le dará a conocer la identidad de sus ministros. Quiere máxima discreción y que el rey sea la primera persona que conozca los nombres. Para el próximo presidente del Gobierno es muy importante mantener las formas y otorgar seriedad a este trámite. Por la noche, Rajoy asistirá a una cena de Navidad del PP de Madrid con la presidenta de la Comunidad, Esperanza Aguirre.

22 de diciembre: Ministros

Ese mismo día se celebra un pleno del Ayuntamiento de Madrid. Todos los ojos están puestos en si el alcalde, Alberto Ruiz Gallardón, seguirá entonces al frente o si ya habrá sido uno de los elegidos para formar parte del Ejecutivo de Rajoy. En caso de que así sea, estaría jurando o prometiendo su cargo ante el rey el día 22, como el resto de sus compañeros.

23 de diciembre: Consejo

Se celebra el primer Consejo de Ministros. Y el día 30, el segundo. En el aniversario de la Constitución, Rajoy anunció que se va a estrenar en el cargo aprobando el desarrollo de la reforma constitucional, que se hizo el pasado mes de septiembre, sobre la estabilidad presupuestaria porque España se ha comprometido a “no gastar más de lo que tiene” y a controlar el déficit y la deuda pública. Es claramente un guiño hacia la Unión Europea y algo que tuvo ocasión de avanzar a la canciller alemana, Angela Merkel, y al presidente francés, Nicolás Sarkozy, cuando coincidió con ellos en la cumbre que el Partido Popular Europeo celebró recientemente en Marsella.