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Sábado, 17 de Diciembre de 2011

El tifón 'Washi' acaba con más de 400 personas en Filipinas

Las inundaciones dejan un millar de desaparecidos y 100.000 desplazados

LAURA VILLADIEGO ·17/12/2011 - 09:29h

Dos mujeres abrazan los cuerpos sin vida de sus familiares durante las inundaciones en Iligan.-EFE/Richel V. Umel

Los habitantes de Mindanao, la segunda mayor isla de Filipinas, están acostumbrados a las lluvias intensas, pero aseguran que pocas veces habían visto caer agua con tanta fuerza. El tifón Washi barrió durante la madrugada del sábado el sur del país y dejó a su paso al menos 446 muertos y un millar de desaparecidos, según datos de la Cruz Roja.

"Es una de las peores inundaciones de la historia de nuestra ciudad", aseguró a una televisión local Lawrence Cruz, el alcalde de Iligan, una de las localidades más afectadas. Unas 100.000 personas han tenido que abandonar sus hogares y han sido realojadas en refugios provisionales instalados por las autoridades.

Las precarias infraestructuras y la deforestación, posibles causas

La mayoría estaba ya durmiendo cuando comenzó la tromba. El agua comenzó a acumularse y al menos dos de los ríos que recorren el norte de la isla se desbordaron. Hacia las 2.30 de la madrugada, los cauces abandonaron su curso natural y las riadas se llevaron por delante las precarias chabolas en las que viven muchos filipinos.

Cagayán de Oro, la capital de la provincia de Misamis Oriental, fue la zona más castigada por el tifón. La mayor parte de los más de 200 cuerpos recuperados allí por las autoridades eran de niños. En sus calles, los coches se apilaban unos encima de otros y los habitantes tenían que ser rescatados de sus casas, donde habían quedado atrapados por el barro.

La mayor parte de personas fallecieron ahogadas o por desprendimientos de tierra, como cinco mineros que murieron sepultados en la zona oriental de la isla. Otros 144 cadaveres fueron hallados en Iligan, también en Mindanao.

Una veintena de tormentas tropicales azotan cada año el archipiélago

Además, los vientos de hasta 90 kilómetros por hora obligaron a anular una decena de vuelos domésticos y el funcionamiento de varios barcos de transporte. Numerosas carreteras quedaron cortadas y muchos puentes intransitables.

Ante el continuo ascenso del balance de muertos, el presidente de Filipinas, Benigno Aquino, ordenó una revisión de la estrategia de respuesta ante desastres. También pidió la identificación de las zonas más vulnerables a las inundaciones para poder instaurar medidas de prevención.

Los expertos apuntan, sin embargo, a las precarias infraestructuras y la creciente deforestación como las principales causas de las destructivas consecuencias de estas tormentas tropicales.

De hecho, las autoridades filipinas habían prevenido a los habitantes de la zona de la llegada de Sedong, como fue denominada la tormenta en el idioma local, y algunas familias habían sido evacuadas. El tifón comenzó a formarse en el océano Pacífico el pasado lunes y la Agencia Estatal de Meteorología lanzó una alerta tres días después.

Filipinas no es ajeno a los tifones. Su ubicación en medio del Pacífico, cerca del epicentro de las tormentas tropicales, convierte al archipiélago en el blanco de unos 20 tifones anuales, que se concentran entre los meses de mayo y diciembre. Este año las estadísticas no han fallado y Washi es la decimonovena tormenta que alcanza el país. Sus predecesoras ya han dejado cientos de muertos esteaño, especialmente Nesat, que castigó a la principal isla filipina, Luzón, en septiembre.

Peor que el 'Ketsana'

Las autoridades prevén que el número de víctimas mortales aumentará a medida que progresen las operaciones de rescate. Con toda seguridad, la tormenta supere al Ketsana, un tifón que en 2009 se llevó la vida de 464 personas sólo en Filipinas y que ha sido de los más mortíferos de los últimos años tras impactar también sobre Vietnam y Camboya. Sin embargo, probablemente el balance final quedará lejos de los más de 5.000 muertos que causó Thelma en 1991.

Al cierre de esta edición, Washi continuaba su mortífero paso por Filipinas dirigiéndose hacia el oeste, aunquedebilitado. Según las autoridades, el tifón impactará hoy en la isla de Palawan, una de las regiones más deprimidas del país.