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Miércoles, 14 de Diciembre de 2011

Los socios de la SGAE que no quieren la 'ley Sinde'

Un nutrido grupo de autores se opone a la polémica norma porque creen que las descargas en internet benefician a sus carreras. El candidato a la presidencia de la entidad Antón Reixa sostuvo el lunes que será "proactivo" contra la piratería

 

JESÚS MIGUEL MARCOS ·14/12/2011 - 06:38h

Presentacion de la candidatura de Anton Reixa a la presidencia de la Sgae PUBLICO ANGEL NAVARRETE

"Devolver la sociedad a los socios". Ese fue el mensaje central de Antón Reixa en la presentación, este lunes, de su candidatura a presidente de la SGAE. Una intención que choca con su defensa a ultranza de la ley Sinde y su anuncio de que, si es elegido presidente, mantendrá una actitud "proac-tiva" contra las descargas no autorizadas en internet, la tan manida piratería.

El motivo de la contradicción es que muchos socios de la SGAE, sobre todo músicos, pero también cineastas y guionistas, no están de acuerdo con la norma antidescargas que ha elaborado la ministra Sinde y que, dos años después de su impulso inicial, ni siquiera ha logrado el consenso de todos los ministerios del Gobierno en funciones de Zapatero.

"La SGAE no se tendría que meter en la ley Sinde'", cree Nacho Vegas

"Pensaba que Antón Reixa no iba a ir por ahí, la verdad", se sorprendía ayer Nacho Vegas; "yo creo que la SGAE no tendría que meterse en el tema de la ley Sinde, porque en cierto modo las descargas benefician a los músicos. Hay que tener amplitud de miras. Se está intentando ser muy reaccionario y conservar un modelo de negocio caduco. Hay que tener en cuenta lo que internet nos ha dado a los músicos: mucha proyección, conciertos en el extranjero y que la gente tenga acceso a tu música sin mediar una distribuidora y una casa de discos".

Hace algunos años, cuando el mercado del disco funcionaba a todo tren, las discográficas españolas no promocionaban a los grupos nacionales en Latinoamérica a menos que superaran los 50.000 discos vendidos. A día de hoy, Violadores del Verso hace giras por Argentina y Chile sin que sus discos se hayan publicado en estos países. "Estuvimos allí hace tres semanas y dimos conciertos de mil personas. Sin internet no hubiera sido posible", responde un miembro del grupo, Shohai, que este año lanzó su primer disco en solitario y llegó al número tres en la lista de ventas. "Rosario estaba la cuarta", añade con intención, ya que la cantante fue en su día una de las caras más visibles en las protestas de los músicos contra la piratería.

¿A quién perjudica internet?

Ojos de Brujo: "Los sellos exigen una solidaridad que ellos nunca tuvieron"

Las palabras de Reixa son doblemente curiosas si se tiene en cuenta que el intercambio de música en internet no ha afectado a las cuentas de la SGAE, que desde 2002 ha visto incrementados sus ingresos año tras año. A este dato hay que sumar que el volumen de conciertos, que es de donde la mayoría de músicos históricamente ha obtenido sus principales ingresos (más que con la venta de discos), ha aumentado exponencialmente, lo que ha generado un incremento en la recaudación de derechos de autor basados en este concepto.

A quien evidentemente ha perjudicado la llegada de internet, más que a los autores, es a las discográficas. Sobre ellas habla Ramón Giménez, fundador de Ojos de Brujo: "Antes, los sellos enganchaban al artista y le daban muy poco margen. El 98% para intermediarios y el 2% para el artista. Los sellos se llevaban unos márgenes desmesurados y al artista le llegaba un goteo. A eso hay que unir su política abusiva de precios que sólo pensaba en llenarse los bolsillos. Ahora cambia el panorama y hay una cultura a la contra que hace que el consumidor se rebele. Y las discográficas exigen una solidaridad al consumidor que nunca se tuvo al revés".

Tanto Nacho Vegas como Santi Balmes, cantante de Love of Lesbian, indican que el camino que pretende recorrer la ley Sinde no es el correcto y que, de apuntar hacia algún objetivo, este debe ser el de las grandes teleoperadoras. "Soy partidario de ir contra el gigante, no contra una web, que me parece un asunto secundario. Las webs de descarga son un mal menor o un bien menor. Pero los otros sí que cobran y anuncian impunemente contenidos. Si hay que ir por alguien, es por esos. Pero da la sensación de que son intocables", sostiene Balmes. Según añade Vegas, "yo creo que el acceso a la cultura debe ser libre en internet, que no es lo mismo que gratuito, porque la gente está pagando. Habrá que pedirle cuentas a las grandes teleoperadoras. De meterse en ese tema, que la SGAE se meta con las telecos. Yo creí que por ahí iba a ir Antón Reixa".

"Las descargas son una realidad imparable y eso me gusta", dice Tote King

Más educación y menos leyes

Pese a que habitualmente se mezclan las disciplinas, la relación del cine con internet tiene una naturaleza totalmente distinta, por lo que su adaptación al nuevo medio tendrá que ser también distinta. "A los del cine la piratería no nos beneficia en absoluto. Sí, tenemos muchos espectadores, pero si no pasan por taquilla, eso repercute en la posibilidad de hacer más películas", sostiene el director Borja Cobeaga, que tampoco comulga con la ley Sinde. "Tengo dudas de su efectividad. Más que pensar en leyes, lo que la SGAE tiene que hacer es pensar en cómo lavar nuestra imagen de vagos subvencionados, que no se corresponde con la realidad. Deberíamos invertir mucho más en concienciar a la gente que en hablar de leyes", puntualiza el director de Pagafantas, que dejó la SGAE hace unos meses por la sociedad de gestión DAMA.

Santi Balmes no se opone a una regulación, pero coincide con Cobeaga en que lo esencial es invertir en educación. "Yo cambiaría la ley por la educación, que se inculcara a los niños que detrás de toda obra hay un esfuerzo. Creo más en eso, pero no se hace y esto es un desastre", reconoce el músico, que dice que internet ha beneficiado a su grupo "de una manera bárbara". "Nosotros jamás hemos sonado en radios comerciales y ha sido gracias a YouTube, Spotify, Myspace o Facebook como la gente ha empezado a escucharnos. El antiguo sistema no nos beneficia en nada y no lo echo en falta. Pero tampoco este sistema es el ideal y es justo que se reivindiquen algunas cosas", comenta el cantante de Love of Lesbian, grupo que fue capaz de llenar cuatro noches seguidas la sala Joy Eslava de Madrid.

Sergio Barrejón, director, guionista y socio de la SGAE, pone en tela de juicio la naturaleza de la ley: "Le da el poder a una comisión designada políticamente, lo que alberga dudas sobre su independencia. Se le dan los poderes de un juez, pero sin la independencia del poder judicial".

En lo que coinciden casi todos estos socios de la SGAE es en que la ley Sinde no evitará el intercambio de música y cine en internet. Tote King, uno de los raperos más destacados de la escena nacional, tiene claro que "las descargas son una realidad imparable y es absurdo enfrentarse a algo así. Nadie lo va a conseguir, porque harán otro programa que rastreará los enlaces de mega-upload. Además, a mí esa realidad me gusta". Y concluye recordando las palabras de Javier Bardem comparando las obras culturales con los tomates: "Si se pueden copiar tomates, hay que aplaudir ese invento. No me importa que el que los siembra se quede sin trabajo, sino que todos tengamos tomates. Se acabaría con el hambre en el mundo. ¿Te vas a quejar?".