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Martes, 13 de Diciembre de 2011

La cumbre europea no convence a los mercados y no frena el acoso a la deuda

Los especuladores ven una vía libre sin el cortafuegos de un BCE que compre deuda. Las bolsas se desploman un 3%. La prima de riesgo española vuelve a tocar los 400 puntos a lo largo de la sesión, pero cierra en 377 puntos

PILAR BLÁZQUEZ ·13/12/2011 - 02:24h

Dos gestores en la Bolsa de Madrid. Efe

"Los políticos europeos y sus asesores siguen sin comprender el funcionamiento de los mercados financieros. Los tiempos no coinciden". Con esta simple y contundente afirmación explicaba ayer Juan Carlos Montero, analista de Capital Bolsa, el desplome que sufrieron los mercados en la jornada de ayer después de la cumbre europea en la que se aprobó un nuevo tratado para la Unión Europea.

Pero los mercados creen que de nada sirve avanzar en soluciones a largo plazo si antes no se atajan los problemas en el corto plazo. Las subidas bursátiles del pasado viernes, apenas fueron, según los expertos un cierre generalizado de apuestas a la baja. Con el fin de semana de por medio para analizar los acuerdos, la conclusión generalizada es que no convencen.

Las agencias de rating refuerzan sus amenazas contra Europa

Todos los esfuerzos que se realizaron la semana pasada para sentar las bases de una Europa unida fiscalmente y comprometida con la austeridad fiscal hasta sus máximas consecuencias son considerados positivos en un primer momento, pero el tiempo que se necesita para ponerlos en marcha y que sean efectivos es demasiado largo para generar la confianza en unos mercados financieros donde lo único que importa es el ahora. "Si los hedge funds y los grandes inversores ven un resquicio para sacar beneficio de una debilidad, no se van a parar en analizar si a largo plazo la Unión Europea va a ser más fuerte o no", asegura Moreno.

Sin duda ayer vieron esa posibilidad, porque el castigo tanto en el mercado de deuda como en las bolsas europeas fue contundente.

El viernes no se dio vía libre al que los analistas consideran el único cortafuegos para frenar la especulación contra la deuda europea: que el Banco Central Europeo intervenga en el mercado primario de deuda. Sin ese contrapeso, las primas de riesgo especialmente de Italia y España volvieron a dispararse ayer. La española llegó a superar los 400 puntos básicos, aunque la intervención de urgencia, que según los operadores del mercado, realizó el BCE ayer en el mercado secundario la frenó hasta los 377 puntos en que cerró la sesión. La italiana, por su parte, terminó en 454 puntos, 33 puntos por encima del cierre del pasado viernes. Eso a pesar de que el Tesoro transalpino había conseguido colocar con éxito 7.000 millones en una emisión de bonos a un año con una rentabilidad del 5,952% inferior al 6,087% que había marcado la subasta anterior. Además, la demanda superó los 13.000 millones de euros.

Sarkozy y Merkel pretenden que el nuevo tratado esté en vigor en marzo

Las agencias de rating se encargaron de acrecentar las dudas. Moody's advirtió que el rating de todas las economías de la eurozona está bajo presión por la "ausencia de medidas políticas decisivas" y aseguró que lo revisará durante el primer trimestre de 2012. También su competidora Fitchalertó sobre "el fracaso de los líderes europeos en presentar una solución integral" por lo que "aumentan las presiones sobre las calificaciones en el corto plazo". Por su parte, el economista jefe de Standard & Poor's, Jean Michael Six, puntualizó que las decisiones tomadas en la cumbre europea no son suficientes. "Se acaba el tiempo para que Europa resuelva sus problemas", advirtió después de que su agencia pusiera en vigilancia negativa la semana pasada la deuda de 16 países del euro.

El miedo a que las agencias de calificación puedan ejecutar estas amenazas está cada vez más presente en las decisiones de los inversores. Ayer, incluso el presidente francés, Nicolas Sarkozy, aseguró que "sería una dificultad más, pero no insuperable", y que la afrontará con la "cabeza fría", en caso de que llegue.

Estos malos augurios pesaron con fuerza en las bolsas. Las caídas rondaron el 3% en la mayoría de los índices europeos. El Ibex 35 español fue uno de los más perjudicados y acumuló una caída del 3,11%, hasta los 8.381 puntos. "El problema es que estamos ante un periodo de elecciones en Europa, y los políticos están más pendientes de eso que de solucionar de verdad los problemas. En las cumbres deberían participar los partidos en el Gobierno y los de la oposición porque sólo así podríamos estar seguros de que se van a cumplir los compromisos", advierte Luis Benguerel, director de inversiones de Interbroker.

Un ejemplo de esa incertidumbre fueron las declaraciones ayer del socialista francés, Francois Hollande, al asegurar que si llega al poder cambiará los acuerdos alcanzados el pasado viernes.

Por su parte, la Comisión Europea defendió ayer el salto adelante en la austeridad pactado por 26 gobiernos de la Unión Europea (todos menos Reino Unido), a pesar de que el tratado intergubernamental en el que se articula deje a priori fuera a los técnicos comunitarios de su aplicación. "Nuestro análisis legal indica que de lejos la mayoría de las medidas decididas el viernes pueden introducirse a través de legislación europea", aseguró Olli Rehn, comisario de Asuntos Económicos. "Hubiésemos preferido un tratado a 27, pero este tratado de pacto fiscal es valiente, efectivo y legalmente viable", añadió. La Comisión no comparte el pesimismo de los mercados "y de algunos artículos aparecidos en la prensa este fin de semana" y defiende que el acuerdo "es mejor de lo que parece a simple vista".

Un alto funcionario comunitario aseguró ayer que los mercados "necesitan ver una actuación firme del BCE, algo que llegará gracias al acuerdo pactado, al que además hay que dar algo de tiempo". Por su parte, el presidente de Francia, Nicolas Sarkozy, defendió la "auténtica gobernanza política" del euro lograda con el acuerdo, que prevé un estricto control de los presupuestos nacionales y sanciones automáticas para los países que incumplan los límites europeos de deuda y déficit. "En los próximos 15 días pondremos a punto el contenido jurídico de nuestro acuerdo" que verá "nacer otra Europa: la de la zona euro, donde las palabras clave serán la convergencia de las economías, las reglas presupuestarias y la fiscalidad", prometió. El objetivo de Sarkozy y la canciller alemana, Angela Merkel, es ratificar el nuevo tratado para que entre en vigor en marzo, informa Daniel Basteiro.