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Martes, 13 de Diciembre de 2011

Zapatero advierte al PSOE de que la situación del euro sigue siendo grave

"Debemos estar preparados para cualquier eventualidad", dice a la Ejecutiva socialista, a la que se dirigió por última vez como presidente

GONZALO LÓPEZ ALBA ·13/12/2011 - 05:16h

Marcelino Iglesias, durante su comparecencia de ayer tras la reunión de la Ejecutiva del PSOE. EFE

José Luis Rodríguez Zapatero trazó ayer ante la Ejecutiva del PSOE un panorama sombrío y de máxima incertidumbre sobre la situación del euro y de la Unión Europea tal como la conocemos. "Debemos estar preparados para cualquier eventualidad", advirtió como conclusión de un análisis en el que, según algunos miembros de la dirección, calificó la situación de "crítica" y según otros, de "dramática". Algunos aseguran que utilizó ambas expresiones en distintos momentos de la que fue su última intervención ante la Ejecutiva socialista como presidente del Gobierno en funciones.

Esta circunstancia es la que explica, a juicio de algunos de sus compañeros de dirección, que ayer utilizara un lenguaje menos calculado que en otras ocasiones, aunque también hay quien subraya que la gravedad de la situación "se le notaba en el gesto de la cara".

"A mí me recordó a la reu-nión en la que explicó la reforma de la Constitución", señalaba un miembro de la Ejecutiva. En aquella ocasión, a finales de agosto, Zapatero argumentó que, de las opciones que tenía sobre la mesa, era la más suave para calmar los mercados.

Tras la cumbre europea del viernes, que la canciller alemana, Angela Merkel, presentó como la solución a la crisis, ayer volvieron a dispararse los números rojos y las primas de riesgo de España (377) e Italia (500). La situación italiana es la que más preocupa ahora, como en su día la de Grecia, pero con la diferencia sustancial de que su potencial económico multiplica la gravedad de las incertidumbres que pesan sobre este país.

Vencimientos milmillonarios

Zapatero vuelve a pedir a su partido que actúe "con responsabilidad"

Lo que viene, según apuntó Zapatero, aún puede ser peor. Así, destacó que en enero se producirá el vencimiento de 500.000 millones de euros en deuda soberana, que se reparten a razón de 200.000 de Francia, 200.000 de Italia y 100.000 de España.

No obstante, dejó también espacio para la esperanza. "Los acuerdos del viernes pasado han sido un paso adelante, pero se tienen que concretar", resumió el portavoz del PSOE, Marcelino Iglesias. O, dicho de otra forma: se dio un paso adelante, pero sigue resultando insuficiente.

En este contexto, Zapatero declaró en ABC Punto Radio que su "más íntimo deseo" en estos momentos es que su sucesor en la Moncloa, Mariano Rajoy, "tenga una tarea que sea buena para España". Opinó que una de las modernizaciones pendientes es la de la estructura del mercado laboral y, aunque dudando de su utilidad, le deseó éxito en su pretensión de acometer una nueva reforma: "El PP lo va a intentar. Ojalá acierte". Y también sostuvo que, a pesar de las dificultades, la garantía de que España podrá hacer frente por sí sola a sus necesidades de financiación está "encauzada".

Ante la coincidencia de esta "compleja situación" con los procesos de cambio de Gobierno y también de dirección en el PSOE, Zapatero volvió a apelar a "la responsabilidad" de su partido en el desempeño de la oposición. En este sentido, defendió como "ejemplar" todo el proceso de traspaso de poderes.

En su condición de portavoz del PSOE, Iglesias aseguró después que los socialistas actuarán en la oposición "con la misma responsabilidad y el mismo sentido de Estado que cuando estábamos en el Gobierno". Y destacó que para el PP, con el debate de investidura de la próxima semana, "ha llegado el momento de la verdad". "Para el señor Rajoy se ha acabado el tiempo de las vaguedades y de las inconcreciones", sentenció Iglesias.

No obstante, sobre el discurrir de ese debate, una cosa dejó clara por anticipado el portavoz del PSOE: "Que nadie espere un debate con los pies fuera del tiesto".

Esperando al relevo

Con este marco político, si alguien tenía intención de sacar a colación la marcha del proceso de preparación del 38 Congreso, se le debieron quitar las ganas. Ayer se cumplieron 17 días de la convocatoria por el Comité Federal y sigue sin presentarse ningún precandidato para el cargo de secretario general. "Lo que yo percibo es que esperarán al debate de investidura", apuntó Iglesias desde su atalaya de secretario de Organización. Ni Alfredo Pérez Rubalcaba ni Carme Chacón, a quienes sus compañeros consideran de facto como precandidatos, quisieron tampoco ayer dar cuartos al pregonero.

"Ojalá acierte", desea a Rajoy ante su anunciada reforma laboral

Lo poco que se habló lo dijo Zapatero y fue para reafirmar su voluntad de actuar como "garante de la neutralidad" y recordar que a la Ejecutiva le corresponde organizar el cónclave para que pueda desarrollarse de forma "tranquila y responsable". En sus declaraciones radiofónicas, Zapatero dijo que ante el hundimiento electoral del 20-N "me siento el principal responsable, pero no el único".

También dijo que, si fuera hoy, no repetiría que el concepto de nación es "discutible", como afirmó durante el debate del Estatut, porque dio lugar "a todo un río de interpretaciones" cuando "no tengo duda" de que España es una nación.

Además reiteró que el Gobierno no volvió a negociar con ETA tras el atentado de la T-4 de Barajas, aunque agregó que haberlo reconocido, de ser cierto, "hubiera sido un factor favorable para las pretensiones de ETA de aquel entonces".