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Martes, 13 de Diciembre de 2011

Al Asad fracasa en su intento de ganar legitimidad electoral

Participación muy baja en los primeros comicios en Siria desde que estalló la revuelta popular

PÚBLICO ·13/12/2011 - 04:58h

Una mujer vota ayer en Damasco. bassem tellawi / ap

Que las tibias reformas del presidente Bashar al Asad siguen sin convencer a los opositores sirios que llevan nueve meses manifestándose contra el régimen volvió a quedar patente en las elecciones municipales de ayer.

El Gobierno insiste en que los comicios forman parte de su "programa de reformas" al permitir que concurran candidatos que no son del partido de Al Asad ni sus aliados políticos, y ser preludio de las eleccio-nes legislativas de febrero. Sin embargo, volvió a darse de bruces con la realidad al cosechar una participación muy baja, según el relato de los activistas. "La gente votó en los lugares que apoyan al régimen", dijo a Reuters Ayman Thamer, un veterano opositor.

La participación en las elecciones municipales no suele exceder el 10% en Siria al ser consideradas irrelevantes, según Thamer. Grupos opositores señalaron que la afluencia fue mínima en los bastiones de la revuelta popular, por lo que no se espera un cambio de tendencia.

"Ni sabía que se celebraban elecciones", aseguró un residente de Homs a Al Yazira. "A las ciudades opositoras no les importan estos comicios", dijo otro. Localidades como Homs, Derá e Idleb secundaron por segundo día la "huelga por la dignidad" con la mayoría de tiendas y colegios cerrados.

Los opositores denunciaron también irregularidades y presiones para votar en las elecciones, a las que estaban convocados 14,5 millones de ciudadanos. Un ingeniero de Damasco explicó que su hija fue forzada a ir sin uniforme a su escuela, que servía como colegio electoral. "Parece que quieren filmar a los estudiantes como si fueran votantes porque la participación es muy baja", comentó.

La realidad era muy distinta para el régimen. La agencia SANA informó de que "sirios de todo el país acudieron en masa a votar", mientras que el primer ministro pidió unidad para "salvar al país de las conspiraciones".

Los comicios no detuvieron la represión de las Fuerzas de Seguridad sirias, que acabaron con la vida de al menos 21 personas.